COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)

Como decirle ¡NO! a las ofertas que no promueven tus objetivos y SÍ a tus prioridades

Recientemente fui desafiado por este pensamiento:

“La diferencia entre la gente exitosa y la gente altamente exitosa es que los altamente exitosos le dicen ¡NO! a casi todo.” —Warren Buffet

¡Wow! Viniendo del tercer hombre más rico del mundo, esta frase da mucho que pensar!

IMG_4375-150x150 COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)En nuestro último escrito, explicamos la importancia de aprender a decir ¡No! con asertividad. En éste, queremos explicar cómo.

Mi estrategia de 4 pasos:

PASO 1: Tengo un ¡Sí! fuerte.

La habilidad de decir no con una sonrisa comienza con conocer cuáles son mis prioridades y objetivos. Es decir, tener algo a lo que le puedo decir: ¡CLARO QUE SÍ!, con ganas. Tengo una agenda y un presupuesto. Mi tiempo, dinero y energía son recursos limitados que debo administrar para lograr mis objetivos. Si no determino de antemano como los voy a usar, otros lo harán. Cuando tengo claridad en mis objetivos puedo ser honesto y directo con mi respuesta.

Aquí hay un ejemplo perfecto de alguien que supo aplicar este principio:

“Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y NO puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.” Neh. 6:3

Nehemias pudo decir ¡NO! con firmeza a los que estaban tratando de distraerlo porque estaba clarito en la importancia de la gran obra que estaba haciendo.

PASO 2: Cuando vienen solicitudes de cambio me hago las tres preguntas.

Aunque tenga mis prioridades claras, con una agenda y un presupuesto, siempre habrán imprevistos que generen solicitudes de cambio a mis planes. Por eso es imperativo estar preparado para manejarlos. Lo hago haciéndome tres preguntas:

1. ¿Tengo que hacerlo?

Solo porque algo es importante y urgente para otra persona no significa automáticamente que lo sea para mí. Hago la pausa y me pregunto: ¿Es esto lo suficientemente importante para ameritar un cambio en mis planes? Si la respuesta es NO, entonces procedo al siguiente paso que es comunicarlo (paso 3). Pero si, en efecto, el asunto amerita mi atención entonces hago la siguiente pregunta.

2. ¿Tengo que hacerlo yo?

Es decir, ¿Hay alguien más que lo pueda hacer? A veces el asunto puede ser delegado a otra persona que lo pueda hacer aún mejor. Si la respuesta es que el asunto require mi atención personal, entonces me hago la tercera pregunta.

3. ¿Tengo que hacerlo ahora?

Muchas veces, aunque el asunto es importante y requiere mi atención, no tiene que ejecutarse de inmediato. A veces puede ejecutarse más eficientemente junto con otros mandados. En ese caso, lo programo en mi agenda para que no se me olvide y me mantengo en mi plan original.

Si eres de los que automáticamente dicen ¡SÍ! a cada solicitud, acostúmbrate a decir: “Déjame consultar mi agenda y te aviso”. Eso de dará tiempo para hacerte las tres preguntas y tomar una decisión más racional.

PASO 3: Respondo ¡NO! con asertividad.

Una vez que estoy claro en que no puedo aceptar la solicitud, lo digo. Simple y directo: “No, no puedo comprometerme a eso”, con un tono de voz y lenguaje corporal que comunica que no hay dudas. No lo diluyo con excusas ni explicaciones. Solo digo que tengo un compromiso previo, lo cual puedo decir con completa integridad si hice el paso 1.

PASO 4. Manejo las críticas con firmeza y seguridad.

No todo el mundo acepta un ¡NO! con facilidad. Por eso es necesario estar preparado para las reacciones. La firmeza y seguridad vienen de saber de que estoy diciendo ¡No! para poder decir ¡Si! a algo. De ahí nuevamente la importancia del paso 1.

Si la persona insiste, puedo responder: “Entiendo lo que me estás pidiendo, y, como dije, NO puedo comprometerme a eso”. No dé explicaciones. Manténgase como un disco rayado repitiendo lo mismo. Si aún así insiste, puede ser una señal de manipulación y por eso un ¡NO! asertivo es aún más legítimo y necesario.

Hay veces en que puede ser apropiado decir: “Esta semana no puedo ayudarte con eso. Posiblemente pueda la otra”.

Quizás no estás listo aún para aplicar este método a tus relaciones profesionales. Comienza con tus amigos, familiares y conocidos cuando sea posible, y haz los ajustes necesarios hasta que la técnica te sea natural.

En resumen, es crucial aprender que no puedes agradar a todo el mundo y que no puedes hacerlo todo. Aunque parezca paradójico, decir ¡NO! asertivamente es algo positivo porque te permite decir ¡SÍ! a las cosas que realmente son importantes para ti.

¡Bendiciones!

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