La Paradoja de Stockdale

Una Ilustración Moderna de Fortaleza Interior

En mi blog anterior escribí sobre el concepto de Fortaleza Interior. En éste quiero ilustrarlo.

En el clásico libro de negocios "Good to Great" (De Bueno a Grandioso), Jim Collins introduce la frase la "Paradoja de Stockdale". Se refiere al Almirante Jim Stockdale quien fue el oficial norteamericano de más alto rango hecho prisionero durante la Guerra de Vietnam. Luego que su avión fuera derribado, fue capturado y torturado más de veinte veces a lo largo de ocho años de encarcelamiento de 1965 a 1973. Fue uno de los principales organizadores de la resistencia de los prisioneros.

Collins dice que tuvo el privilegio de entrevistar a Stockdale en el año 2001 para preguntarle sobre la estrategia que usó para sobrevivir esos terribles años. En preparación, leyó el libro "In Love and War" ("En Amor y Guerra"), que Stockdale escribió con su esposa, en donde, en capítulos alternos, hacen una crónica de sus experiencias durante esos ocho años.

"A leer el libro", cuenta Collins, "me sentía cada vez más deprimido. Todo se veía tan desolador —la incertidumbre de su destino, la brutalidad de sus captores, y así sucesivamente. Entonces me di cuenta: … Me estoy deprimiendo leyendo esto, ¡a pesar de que sé el final de la historia! …¿Cómo pudo él lidiar con eso cuando estaba en medio de ello y sin saber el final de la historia?

"Nunca perdí la fe en el final de la historia", dijo Stockdale, cuando le pregunté. "Nunca dudé de que no solo saldría, sino que también prevalecería al final y convertiría la experiencia en el momento definitorio de mi vida, que, al mirar atrás, no cambiaría por nada".

"Luego, le pregunté, ¿quienes no lo lograron?"

"Oh, eso es fácil," dijo. "Los optimistas. Eran los que decían, 'Vamos a salir para Navidad', y la Navidad venía y se iba. Entonces decían, 'Vamos a salir para Semana Santa', y la Semana Santa venía y se iba. Y luego el día de Acción de Gracias, y entonces Navidad otra vez. Y morían del corazón roto".

Entonces Stockdale añadió: "Esta es una lección muy importante: Nunca debes confundir la fe de que al final vas a salir adelante —cosa que nunca te puedes dar el lujo de perder— con la disciplina de confrontar la más cruda y brutal realidad presente, cualquiera que sea".

Esta dualidad es lo que Collins acuñó "La Paradoja de Stockdale": Mantener la fe de que al final vencerás a pesar de las dificultades y a la vez enfrentar la cruda realidad de tu situación cualquiera que sea.

img_4403 La Paradoja de Stockdale

Stockdale halló su inspiración en las enseñanzas del filósofo estoico Epícteto. ¡Cuánto más nosotros podemos hallar nuestra fortaleza en Aquel que prometió:

"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo". Juan 16:33

Quizás, como yo, estás atravesando un momento difícil. Te aliento a aferrarte a esta hermosa promesa y aplicar la Paradoja de Stockdale. ¡Cuando salgas al otro lado estarás contento de haber perseverado!

¡Bendiciones!

Fortaleza Interior

Como desarrollar las cualidades que te hacen realmente fuerte

La fortaleza física puede ser impresionante. ¿Alguna vez has visto una de esas competencias donde hombres enormes levantan carros, jalan buses y tiran barriles enormes sobre un muro? Su fortaleza física es sorprendente. Sin embargo, aunque impresionados, la mayoría de nosotros no estamos interesados en hacer lo que ellos hacen.
img_4401 Fortaleza Interior
Es muy diferente con la "fortaleza interior". Personas con fortaleza interior no solo son admirados por otros, sino que también poseen un atributo que la mayoría de las personas también desean poseer.

Dos mujeres con esta increíble fortaleza interior fueron Noemí y Ruth.

"… hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión… Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido. Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre… Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios". Rut 1:1-16

A veces en la vida las cosas parecen ir de mal en peor. Problemas y luto se agravan y las dificultades de la vida se vuelven abrumadoras. Aquí es donde se demuestra la fortaleza interior. La fortaleza interior viene de la combinación de enfrentar la cruda realidad sin perder la esperanza.

Personas con fortaleza interior también tienen una fuerte influencia sobre otros. Rut en su dolor y luto estaba atraída a la fortaleza interior de Noemí. Ruth halló fortaleza para seguir al estar con Noemí. Personas con fortaleza interior fortalecen a otros.

Una actitud positiva es esencial para tener fortaleza interior. Sin embargo, un optimismo hueco que falla en ver la dolorosa y difícil realidad de la vida será más bien como un destello de esperanza que pronto se desvanece.

Obtener fortaleza interior es cómo comenzar una fogata con leña mojada. Nunca es fácil. Tienes que lidiar con los retos y mantener la determinación de vencer. Sin embargo, una vez que la hoguera se enciende, no solo las dificultades comenzarán a desvanecerse, sino que también otros serán calentados por tu fuego.

Como líderes cristianos, tenemos la oportunidad de demostrar fortaleza interna viviendo nuestra fe a través de los momentos difíciles. Recuerda, nunca es fácil y no debes tratar de hacer el viaje solo. Al igual que el ejercicio físico, debes ejercitar tu fortaleza interior para prepararte para los retos de la vida que vendrán.

Sé disciplinado en desarrollar tu fortaleza interior a través de los retos que enfrentarás hoy. Al hacerlo, obtendrás una fortaleza mayor para sobreponerte a los retos que enfrentarás mañana. Nunca pierdas la esperanza.

¡Bendiciones!

Wesley
Liderando para dejar un legado de valor eterno.

Traducido de Inner Strength por Dave McAuley

Como crear hábitos que te ayuden a alcanzar tus objetivos

“Nunca cambiarás tu vida hasta que cambies algo qué haces diariamente. El secreto de tu éxito está en tu rutina diaria”. ~John C. Maxwell

En nuestra reciente encuesta muchos manifestaron que estaban luchando con problemas como manejo de dinero, manejo del tiempo, peso, ira y vicios, entre otros. Todos estos desafíos tienen un denominador común: que para lograr cambios y soluciones permanentes, requieren nuevos hábitos.

He escrito antes sobre cómo y por qué es vital para el éxito desarrollar buenos hábitos. Por eso, en este escrito quiero presentar una plantilla sencilla que uso para crear nuevos hábitos. Ha sido realmente efectivo para ayudarme a crear y mantener buenos hábitos.

Puedes descargarla gratis aquí. Incluye un instructivo sencillo sobre cómo usarlo.

Te invito a probarlo con algún nuevo hábito que estás tratando de implementar relativo a los problemas que estás tratando de resolver. ¡Hazme llegar tus comentarios!

¡Bendiciones!

COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)

Como decirle ¡NO! a las ofertas que no promueven tus objetivos y SÍ a tus prioridades

Recientemente fui desafiado por este pensamiento:

“La diferencia entre la gente exitosa y la gente altamente exitosa es que los altamente exitosos le dicen ¡NO! a casi todo.” —Warren Buffet

¡Wow! Viniendo del tercer hombre más rico del mundo, esta frase da mucho que pensar!

IMG_4375-150x150 COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)En nuestro último escrito, explicamos la importancia de aprender a decir ¡No! con asertividad. En éste, queremos explicar cómo.

Mi estrategia de 4 pasos:

PASO 1: Tengo un ¡Sí! fuerte.

La habilidad de decir no con una sonrisa comienza con conocer cuáles son mis prioridades y objetivos. Es decir, tener algo a lo que le puedo decir: ¡CLARO QUE SÍ!, con ganas. Tengo una agenda y un presupuesto. Mi tiempo, dinero y energía son recursos limitados que debo administrar para lograr mis objetivos. Si no determino de antemano como los voy a usar, otros lo harán. Cuando tengo claridad en mis objetivos puedo ser honesto y directo con mi respuesta.

Aquí hay un ejemplo perfecto de alguien que supo aplicar este principio:

“Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y NO puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.” Neh. 6:3

Nehemias pudo decir ¡NO! con firmeza a los que estaban tratando de distraerlo porque estaba clarito en la importancia de la gran obra que estaba haciendo.

PASO 2: Cuando vienen solicitudes de cambio me hago las tres preguntas.

Aunque tenga mis prioridades claras, con una agenda y un presupuesto, siempre habrán imprevistos que generen solicitudes de cambio a mis planes. Por eso es imperativo estar preparado para manejarlos. Lo hago haciéndome tres preguntas:

1. ¿Tengo que hacerlo?

Solo porque algo es importante y urgente para otra persona no significa automáticamente que lo sea para mí. Hago la pausa y me pregunto: ¿Es esto lo suficientemente importante para ameritar un cambio en mis planes? Si la respuesta es NO, entonces procedo al siguiente paso que es comunicarlo (paso 3). Pero si, en efecto, el asunto amerita mi atención entonces hago la siguiente pregunta.

2. ¿Tengo que hacerlo yo?

Es decir, ¿Hay alguien más que lo pueda hacer? A veces el asunto puede ser delegado a otra persona que lo pueda hacer aún mejor. Si la respuesta es que el asunto require mi atención personal, entonces me hago la tercera pregunta.

3. ¿Tengo que hacerlo ahora?

Muchas veces, aunque el asunto es importante y requiere mi atención, no tiene que ejecutarse de inmediato. A veces puede ejecutarse más eficientemente junto con otros mandados. En ese caso, lo programo en mi agenda para que no se me olvide y me mantengo en mi plan original.

Si eres de los que automáticamente dicen ¡SÍ! a cada solicitud, acostúmbrate a decir: “Déjame consultar mi agenda y te aviso”. Eso de dará tiempo para hacerte las tres preguntas y tomar una decisión más racional.

PASO 3: Respondo ¡NO! con asertividad.

Una vez que estoy claro en que no puedo aceptar la solicitud, lo digo. Simple y directo: “No, no puedo comprometerme a eso”, con un tono de voz y lenguaje corporal que comunica que no hay dudas. No lo diluyo con excusas ni explicaciones. Solo digo que tengo un compromiso previo, lo cual puedo decir con completa integridad si hice el paso 1.

PASO 4. Manejo las críticas con firmeza y seguridad.

No todo el mundo acepta un ¡NO! con facilidad. Por eso es necesario estar preparado para las reacciones. La firmeza y seguridad vienen de saber de que estoy diciendo ¡No! para poder decir ¡Si! a algo. De ahí nuevamente la importancia del paso 1.

Si la persona insiste, puedo responder: “Entiendo lo que me estás pidiendo, y, como dije, NO puedo comprometerme a eso”. No dé explicaciones. Manténgase como un disco rayado repitiendo lo mismo. Si aún así insiste, puede ser una señal de manipulación y por eso un ¡NO! asertivo es aún más legítimo y necesario.

Hay veces en que puede ser apropiado decir: “Esta semana no puedo ayudarte con eso. Posiblemente pueda la otra”.

Quizás no estás listo aún para aplicar este método a tus relaciones profesionales. Comienza con tus amigos, familiares y conocidos cuando sea posible, y haz los ajustes necesarios hasta que la técnica te sea natural.

En resumen, es crucial aprender que no puedes agradar a todo el mundo y que no puedes hacerlo todo. Aunque parezca paradójico, decir ¡NO! asertivamente es algo positivo porque te permite decir ¡SÍ! a las cosas que realmente son importantes para ti.

¡Bendiciones!

COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA

Por qué decirle ¡NO! a las ofertas que no promueven tus objetivos es decirle SÍ a tus prioridades

img_4371 COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISAUna de las famosas fábulas de Esopo tiene que ver con un hombre y su hijo que querían vender su burro en el mercado que quedaba lejos de su casa. El camino al pueblo era largo y polvoriento. Acababan de salir cuando un vecino los llamó. “¿Por qué están caminando si tienen un burro?”. “Uno de ustedes deberían montarse mientras el otro lo guía”. “Esa es una buena idea”, dijo el hombre, así que puso a su hijo sobre el burro y siguió guiando al animal. Iban a medio camino cuando tres mujeres a un lado del camino le llamaron la atención al joven diciéndole que debería estar avergonzado de montar mientras su padre caminaba. “¿Será que el burro está tan débil que no puede con los dos?”. “Supongo que tienen razón. Déjame subirme contigo, hijo”. El burro casi había llegado al pueblo cargando a los dos cuando un grupo de aldeanos empezaron a reírse con carcajadas burlonas. “Ustedes deberían estar cargando a ese pobre animal en vez de él cargarlos a ambos”. “Supongo que sí”, dijo a regañadientes, mientras él y su hijo se bajaban. Con la ayuda de los aldeanos que aún reían, amarraron al animal a un palo para cargarlo al pueblo por lo que restaba del camino. Pero mientras cruzaban un puente, justo antes de llegar al mercado, el burro, pataleando, se safó del palo, cayó en el agua y se ahogó. “Nuestro burro está muerto ahora, y eso debería enseñarnos”, dijo el hombre tristemente a su hijo, “que cuando tratamos de agradar a todos, perdemos”.

Quizás, eres como yo y te cuesta decirle ¡No! a otros porque te gusta quedar bien con todos. Como lo ilustra esta fábula es imposible agradar a todo el mundo todo el tiempo. Por eso, me visto obligado a desarrollar una técnica para aprender a decir ¡NO! de una manera cortés pero efectiva y quiero compartirla contigo. En este escrito te voy a esbozar la teoría que sustenta la técnica y en el próximo, la técnica en si.

Por qué es importante aprender a decir ¡No!

Antes tenía la idea de que decir ¡NO! era algo negativo e indigno del vocabulario de personas de mentalidad positiva. ¡Cuán equivocado estaba! Descubrí cada vez que le decía SÍ a algo o a alguien usualmente era a expensas de cosas que eran realmente importantes para mí. Es crucial entender que todos tenemos una cantidad finita de tiempo y energía, y que tan pronto la usamos en algo automáticamente quedan indisponibles para cualquier otra cosa. Por eso es crucial aprender a decir Sí a las cosas correctas y ¡No! a todo lo demás.

Cuando le dices NO a algo o a alguien que no te ayuda a crecer o alcanzar tus objetivos le estás diciendo SÍ a ti mismo. ¡No hay nada más positivo que ser fiel a tus prioridades!

No es fácil

Para muchas personas, decir ¡NO! de manera firme no es fácil. Aquellos que toda la vida se han sentido impotentes frente a personas de carácter dominante, se acostumbran a decir SÍ a todo para evitar conflictos. Otros se afanan por ganar la aprobación de otros y temen que decir ¡NO! cambiará la forma como otros los perciben.

La clave es aprender a decir ¡NO! de una manera asertiva.

No incurras en el error que yo cometía al confundir ser asertivo con ser agresivo. La persona agresiva logra lo que quiere a expensas de otros. En contraste, la persona asertiva expresa claramente sus deseos y necesidades de una manera firme pero sin devaluar ni menospreciar los deseos y necesidades de la otra persona.

Ser asertivo es la manera en que enseñas respecto y por eso es crucial para tu éxito. Tú eres el mejor maestro para instruir a otros como quieres que te traten. Para lograrlo, primero tienes que estar claro en tu intención. Tu intención es más importante que tu expresión. Al ser asertivo tu objetivo no es evitar conflicto. Tampoco es manipular a la otra persona para que haga lo que tú quieres. Tu deseo es tanto tu bienestar como el de la otra persona.

En resumen, si estás comprometido a lograr tus metas es importante aprender a decir ¡NO! de manera asertiva a aquellas ofertas que te alejan de los resultados que deseas. No es fácil y por eso en nuestro próximo escrito verás una estrategia sencilla para poner esto en práctica.