Una Audiencia de Uno

Había una vez un violinista que terminó su concierto con un gran final. El público se puso en pie y lo ovacionó frenéticamente. Respetuosamente, se inclinó agradeciendo el aplauso y se retiró calladamente. ¡El productor del evento estaba estático! ‘Mira cómo te aplauden’, le dijo, ‘Sal y reconoce a tu público.” “¡No puedo salir otra vez!”, replicó el violinista. “¿Por qué no? Oye cómo gritan: ‘¡Otra! ¡Otra!’”. El violinista tomó al productor y lo llevó a un costado de la tarima. Movió ligeramente la cortina y señalando dijo: “Mira, allí en la fila 2, asiento 6… Hay un hombre que no está aplaudiendo. ¡Ese es mi maestro!

¿Cuán importante es para ti obtener la aprobación de otros? ¿A quién estás tratando de impresionar?

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Col. 3:23-24

¡Este poderoso versículo nos recuerda que todo lo que hacemos lo hacemos para una audiencia de Uno!

img_4720 Una Audiencia de Uno

Honestamente, tengo que reconocer que esta es un área de lucha constante para mí. A menudo tengo que examinarme con esta pregunta: “Wesley: Cuando escribes, predicas, das presentaciones, enseñas o aún cuando juegas, ¿la gloria de quien buscas? ¿Lo haces para él?

Cuando me veo cayendo en esta tendencia de querer agradar a otros trato de cambiar mi enfoque recordando tres cosas:

  1. Es imposible agradar a todo el mundo. (Piénselo: ¡Hasta Jesús tuvo enemigos!). Pero al Señor sí. Con su ayuda a Él sí se le puede agradar. (Heb. 13:20).
  2. Aún cuando te esfuerzas por agradar a otros, a veces ni lo notan, ni les importa. Pero al Señor sí. Cuando nadie ve tu esfuerzo, Él sí. Cuando a nadie parece importarle, a Él sí. Y no solo lo ve y le importa, ¡lo recompensa! (Col. 3:24) ¡Wow! ¡Vale la pena servir a un “jefe” así!
  3. Al final lo que más importa, de hecho lo único que importa, es oír al Señor diciendo: “Bien, buen siervo y fiel“ (Mt. 25:21).

Estas verdades te ayudarán a arrancar tu día con una perspectiva de una audiencia de Uno. Recuerda a través del día de mantener como tu prioridad agradar a Dios en todo lo que dices y haces. Toma nota de cómo esta mentalidad afecta tus decisiones y como respondes a otros. Si quieres llevar este concepto al siguiente nivel comparte este desafío con el resto de tu equipo y pídeles que te mantengan responsable de vivirlo.

El Señor te ha invitado a unirse a él en lo que está haciendo. Comienza tu día diciendo “¡Hoy voy a servir a una audiencia de Uno!”

Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Gal. 1:10

¡El que pega primero, pega dos veces!

Cuando era niño y queríamos incitar a otros a pelear, les gritábamos: “¡Dale! ¡El que pega primero, pega dos veces!” Con eso dábamos a entender que el que toma la iniciativa tiene la ventaja.

Obviamente, no estoy incitando a nadie a pelear, pero este principio es válido para “pegarle” al año que acaba de comenzar. Si tomas la iniciativa temprano es más probable que alcances tus metas que si lo postergas.

¿Cómo puedes tener un arranque rápido en el 2018 para alcanzar tus metas?

Algunas ideas:

1. FIJA METAS NO RESOLUCIONES. Ponlas por escrito. Para cada meta, escribe las razones por las cuales esa meta es importante para ti. (Cuántas más tengas mejor, porque te ayudarán a mantenerte alentado en los momentos difíciles). Asegúrate de incluir también una fecha de cumplimiento que sea medible. Por ejemplo: en vez de fijar como meta simplemente: “Bajar de peso”, escribe “Bajar 10 lbs para Marzo”. Incluye un plan sencillo de cómo crees que puedes lograr tu meta. No tienes que tener todos los detalles. Comienza definiendo cuál es el primer paso. Eso me lleva al siguiente punto.

2. ¡COMIENZA AHORA! No te engañes creyendo que tienes mucho tiempo. Toma ese primer paso en dirección a tu meta ¡ya! Probablemente tengas dudas y preguntas. ¡No importa! Arranca de todos modos. Tu mayor reto es romper la inercia del “status quo”. “La persona que no toma el primer paso, jamás tomará la segunda.” – Zig Ziglar. Comenzar crea el impulso que necesitas lo cual es mucho más importante que las respuestas que estás esperando. Muchas dudas se irán aclarando en el camino.img_4708-1 ¡El que pega primero, pega dos veces!

3. MANTÉN TUS METAS VISIBLES. “Fuera de vista, fuera de mente”, es una frase aplicable al logro de metas. Si no tienes tus metas visibles pronto se ahogarán en un mar de distracciones y cosas secundarias. Escribe tus metas en un papel y ponlas en un lugar donde constantemente los veas y te recuerden cuales son tus prioridades.

4. COMPARA TU CONDUCTA CON TUS METAS. Cada día, coteja tu comportamiento contra tus metas. Si tu conducta no te acerca a tus objetivos, ajusta tu comportamiento, no tus metas. Si estás desperdiciando mucho tiempo “surfeando” el INTERNET o las redes sociales, ajusta tus acciones, reduciendo o eliminando esos distractores.

Como ves, lograr metas es más que fijar resoluciones y esperar lo mejor en el Año Nuevo. También se requiere planificación, persistencia y enfoque. Y, por supuesto, tomar en cuenta a Dios en tus planes:

“El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos”. Proverbios 16:9

Con esto en mente, ¡dale duro al 2018! Y recuerda: “El que pega primero, pega dos veces!

Qué Hacer para que tus Resoluciones de Año Nuevo vayan más allá de Buenas Intenciones

“Tu vida jamás cambiará a menos que cambies lo que haces diariamente. La clave de tu éxito está en tu rutina diaria”. –John C. Maxwell

Comenzamos el nuevo año y muchas personas tomaron decisiones importantes sobre cambios que quieren lograr. Sin duda, todas estas resoluciones son serias, pero la mayoría, desafortunadamente, no pasarán de ser buenas intenciones. ¿Alguna vez te has preguntado por qué los gimnasios están abarrotados en enero y prácticamente vacías para el día de San Valentín?

No me mal entienda, las resoluciones tienen su valor. De hecho, la decisión de cambiar es siempre el primer paso correcto en la senda del cambio. Pero no podemos quedarnos ahí. El éxito no viene con la decisión sino en su administración día tras día. Aquí es donde muchas veces caemos en los patrones anteriores a causa de la fuerza del hábito. La clave del éxito está en reemplazar hábitos destructivos con hábitos que conducen al triunfo.

Crear un hábito significa hacerlo consistentemente hasta que empiezas a hacerlo instintivamente. Si en el proceso de formación del nuevo hábito dejas de practicarlo automáticamente refuerzas lo viejo. (¿Alguna vez has justificado una excepción diciendo: “¡Una vez al año no hace daño!”?).

Cambiar requiere energía. No sólo se necesita energía para tomar la decisión de cambiar sino también para mantenernos motivados por suficiente tiempo para formar un nuevo hábito. Los nuevos hábitos, una vez formados, requieren poca energía. Pero romper hábitos malos y reemplazarlos con hábitos mejores requiere energía, mucha energía.

¿Sabías que un transbordador espacial gasta más combustible en el despegue que en todo el resto del viaje de ida y vuelta hacia la luna? Esto es porque escapar de la fuerza de gravedad requiere una enorme cantidad de energía. Pero una vez libre, puede avanzar a velocidades increíbles con muy poco impulso. Lo mismo sucede con los hábitos.

Escapar de los hábitos y paradigmas del pasado para alcanzar nuevos límites de excelencia, requiere esfuerzo, determinación y estar dispuesto a sacrificar lo bueno para obtener lo mejor. ¿Dónde puedes encontrar esa energía extra?

Una de las maneras más efectivas es a través del apoyo de otras personas.

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. Eclesiastés 4:9-10

¡Qué bueno es tener a una persona a tu lado que te anima a levantarte y seguir cuando tropiezas!

Una forma poderosa de capitalizar esa ayuda es buscando el apoyo de un Coach. El proceso de Coaching funciona porque ofrece un sistema de apoyo que añade la energía y motivación adicional que requiere el proceso de cambio.

Al ejercer las funciones de apoyo, aliento y rendición de cuentas, el coach se vuelve un poderoso aliando para ayudarte a romper la fuerza de gravedad de patrones anteriores y elevarte a nuevos niveles de desempeño y excelencia.

Las resoluciones de año nuevo rara vez funcionan porque a menudo carecen de un sistema de apoyo que les ayude a romper los hábitos viejos y establecer los hábitos nuevos que hacen posible el éxito. Un Coach puede suplir ese déficit.

Puedes obtener más información sobre el proceso del Coaching y lo que puede hacer por ti visitando este enlace: ¿Qué es Coaching?

¡Feliz año y Bendiciones!

Como cultivar una actitud de gratitud aún cuando te asaltan

IMG_4637-292x300 Como cultivar una actitud de gratitud aún cuando te asaltanMatthew Henry (1662 – 1714) fue un predicador inglés muy reconocido por el excelente comentario Biblico que aún hoy es usado ampliamente (de hecho tengo una copia en mi oficina).

Un día Matthew Henry montaba su caballo camino a una iglesia donde fue invitado a predicar. Repentinamente, un bandido enmascarado armado salió corriendo del bosque y demandó que le entregara todo lo que tenía. Henry se bajó del caballo y trató hablarle de Dios y las cosas espirituales, pero el bandido no quiso nada de ello. Rápidamente tomó todo el dinero de Henry y se fue corriendo de nuevo al bosque. Todo pasó tan rápido que apenas tuvo tiempo de darse cuenta de lo sucedido. Sin un centavo, se montó nuevamente sobre su caballo y siguió su camino.

Su mente lo llevó al pensamiento de que debemos dar gracias “en todo(1Tes. 5:16-18) y “por todo(Ef. 5:20) lo que nos sucede. Le preguntó a Dios como se suponia que debía dar gracias… ¡por haber sido asaltado!

Al continuar su camino, le vino la respuesta. Esa noche contó lo que le había sucedido y concluyó su mensaje compartiendo seis razones por las cuales estaba agradecido por lo que le habia pasado ese día:

  • “Primero”, dijo, “Doy gracias porque nunca antes había sido robado.
  • Segundo, doy gracias porque el bandido tomó mi dinero pero no mi vida.
  • Tercero, doy gracias porque el ladrón no se llevó todo lo que tenía. Pudo haberse llevado también mi caballo y la ropa.
  • Cuarto, doy gracias que lo que se llevó no fue mucho.
  • Quinto, doy gracias porque lo que perdí lo podré reponer con el tiempo.
  • Y finalmente, sobre todo, doy gracias de que fui yo el que fue robado ¡y no el que robó!”

¡Qué actitud tan increíble! ¡Eso es lo que llamo una actitud de gratitud! No tenemos que buscar problemas para estar agradecidos. La Biblia dice que Dios nos colma de beneficios cada día. El asunto es que solo lo apreciamos cuando algo terrible sucede ¡No tenemos que esperar!IMG_4637-292x300 Como cultivar una actitud de gratitud aún cuando te asaltan

Si buscamos cosas por las cuales estar agradecidos aún en las peores circunstancias las hallaremos, así como lo hizo Matthew Henry.

¿Y tú? ¿De qué estás agradecido hoy?

¡HOY CUMPLIMOS 34 AÑOS DE CASADOS!

IMG_4102-203x300 ¡HOY CUMPLIMOS 34 AÑOS DE CASADOS!Un 3 de diciembre de año 1983 unimos nuestras vidas en sagrado matrimonio. Treinta y cuatro años después, 5 hijos, libras más y cabellos menos, ¡aún estamos aquí!

Si alguien nos preguntara cual es nuestro “secreto”, rápidamente le diríamos “¡EBEN-EZER!”, que significa “hasta aquí Dios nos ha ayudado” (1Sam.7:12).

Nuestra parte fue escoger ponerlo a Él como el fundamento de nuestras vidas en respuesta a esta maravillosa promesa:

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su [hogar] sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”. Mateo 7:24-25

 

IMG_4102-203x300 ¡HOY CUMPLIMOS 34 AÑOS DE CASADOS!¡Hemos procurado practicar lo que llamamos “Las 4 Llaves de un Matrimonio Sano“:

1.Cristo: Hemos puesto a Jesucristo como el fundamento de nuestras vidas y matrimonio.

2.Compromiso: Estamos comprometidos el uno con el otro “hasta que la muerte nos separe”.

3.Comunicación: Tomamos tiempo para la buena comunicación.

4.Consideración: Buscamos entender y satisfacer las necesidades el uno del otro.

¿Practicamos todo esto a la perfección? No. Les aseguramos que no todo ha sido un camino de rosas en estos +30 años. Pero cuando las cosas van mal, estos principios han sido como un mapa que nos muestra el camino de vuelta y, con la ayuda de Dios, hemos perseverado. ¡Tú también puedes! Indistintamente de lo que estás atravesando en tu vida o matrimonio, te garantizamos que vale la pena seguir intentando.

¡Pelea por tu hogar! (Neh. 4:14)

¡Bendiciones!

Wesley y Yolanda

Nunca uses tu edad como excusa para evadir el llamamiento de Dios

Salmo 92:14 “Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes…”

img_4630 Nunca uses tu edad como excusa para evadir el llamamiento de Dios

La semana pasada cumplí 61 años y metí mi papeles para solicitar mi jubilación. Así que pronto tendré mi carne de jubilado y “oficialmente” seré una persona de la “tercera edad”. Ahora, esta transición ya la veía llegando porque cada vez que me re-encontraba con amigos de mi edad, la conversación siempre incluía tres preguntas: ¿Estás cobrando el descuento de tercera edad?¿Cuánto te falta para la jubilación? Y ¿Cuántos nietos tienes? 😀

Ahora, contrario a lo que quizás estás pensando, no estoy resistiéndome a la idea de envejecer, pues entiendo que es parte del ciclo normal de la vida. Al contrario, como buen fanático del deporte, sé que los partidos se ganan en la segunda mitad. En otras palabras, ¡ahora es que viene lo bueno!

A lo que sí le temo es terminar mi carrera y llegar al final de mi vida preguntándome si cumplí mi misión o no. Si no nos cuidamos podemos usar la edad como excusa para evadir el llamamiento de Dios sobre nuestra vida.

¡He notado que esto pasa a menudo con personas de la tercera edad. ¡Deja de estar diciendo que ahora que estás viejo vas cuesta abajo! ¡Si estás vivo Dios todavía tiene planes para ti! No uses tu edad como excusa para no alcanzar lo que Dios tiene para ti. Hay muchas personas que descubrieron y alcanzaron el propósito de su vida en el atardecer de su vida:

Algunos ejemplos bíblicos:

  • Moises recibió su llamado a los 80. Y dice Dt. 34:7 que murió a los 120, fuerte y con visión 20/20.

  • Caleb a los 85 años pariticipó en la conquista de la tierra prometida. Él dijo: “¡Dame este monte!”, Jos. 14:12. No dijo: “¡Dame esa hamaca!”.

  • ¡La primera evangelista tenía más de 84 años! Luc. 2:37-38.

También hay muchos ejemplos a lo largo de la historia:

  • Miguelangel comenzó su magistral obra de arte en la basílica de San Pedro a los 72.

  • Benjamín Franklin inventó lentes bifocales a los 78.

  • Winston Churchill, después de una brillante carrera política, ganó el premio Nobel de Literatura a los 78.

  • El Coronel Sanders, comenzó la franquicia de KFC a los 65 años de edad.

  • La “Abuela Moses”, una famosa artista norteamericana, comenzó a pintar a los 78.

  • Nelson Mandela llegó a ser el Primer Presidente negro de Sud- Africa a los 75.

Hay muchos otros ejemplos. El punto es que mientras estés vivo Dios aún tiene un plan y un uso para tu vida. ¡No lo dejes pasar!

LO BUENO ES ENEMIGO DE LO MEJOR

Es un hecho conocido que en las Olimpíadas del año 2012, el velocista jamaicano Usain Bolt ganó la medalla de oro en los 100 metros planos y estableció un nuevo récord mundial.

¿Pero sabes quién llegó en cuarto lugar, sin medalla? Tyson Gay… ¡a sólo 17 centésimas de segundo detrás de Bolt!

¡Piénsenlo! La diferencia entre medalla de oro y no medalla fue tan solo 0.17 segundos! ¡Eso es más o menos el tiempo que demora uno en pestañear! ¿Puedes imaginar estar a solo un parpadeo de una medalla olímpica? Como decimos en buen panameño: ¡El que parpadea pierde! ¡Cosas pequeñas pueden hacer una enorme diferencia!

copypasteimage LO BUENO ES ENEMIGO DE LO MEJOR

En su libro “Good to Great” (De Bueno a Grandioso”, Jim Collins señala que “lo bueno es enemigo de lo mejor”. En otras palabras, cuando somos bueno en algo, podemos sentirnos tan satisfechos con “lo bueno” que carecemos de la motivación para trabajar más duro para alcanzar “lo mejor”.

Nunca debemos darnos el lujo de sentirnos conformes con lo bueno. Siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos estar constantemente aprendiendo, creciendo y mejorando para elevar el tope de nuestra capacidad y efectividad. Nunca te conformes con lo “bueno” si puedes aspirar por lo mejor. ¡Vé por la de oro! El apóstol Pablo exhorta:

¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 1Corintios 9:24-25

Dios te ha llamado y colocado intencionalmente donde estás. Cuando “vas por la de oro” no se trata de ti, sino de Él. Su llamamiento y propósito en tu vida valen lo “mejor” de ti hoy y mañana. Lo bueno es bueno, pero no lo mejor. Si estás comprometido con el crecimiento, jamás estarás satisfecho con lo bueno de hoy, sabiendo que lo puedes hacer aún mejor mañana. Siempre podrás alcanzar un nuevo nivel de “mejor” si sigues creciendo. No te conformes con nada menos que la de oro.

Tu carácter va a requerir disciplina diaria para no solo estar en lo óptimo sino seguir empujando para lograr aún más. No es lo qué haces en un día lo que hará la gran diferencia, sino lo que haces diariamente… día tras día. Eso es lo que vale.

Esto es especialmente cierto si estás en una posición de liderazgo e influencia. Antes de liderar a otros debemos liderarnos a nosotros mismos. ¡He descubierto que la persona más difícil de liderar soy yo mismo! Mis disciplinas diarias son cruciales para mantenerme encarrilado y correr de una manera agradable a Dios. Mi crecimiento personal es crucial para poder ayudar a otros. No puedo dar lo que no tengo.

Determina crecer hoy construyendo sobre lo que aprendiste ayer. Tu día ha comenzado y Dios merece que le des absolutamente lo mejor. Así que… en sus marcas… listos… ¡Vé por la de oro!

¡Bendiciones!

Adaptado de Good isn’t Great por Dave McAuley