LO BUENO ES ENEMIGO DE LO MEJOR

Es un hecho conocido que en las Olimpíadas del año 2012, el velocista jamaicano Usain Bolt ganó la medalla de oro en los 100 metros planos y estableció un nuevo récord mundial.

¿Pero sabes quién llegó en cuarto lugar, sin medalla? Tyson Gay… ¡a sólo 17 centésimas de segundo detrás de Bolt!

¡Piénsenlo! La diferencia entre medalla de oro y no medalla fue tan solo 0.17 segundos! ¡Eso es más o menos el tiempo que demora uno en pestañear! ¿Puedes imaginar estar a solo un parpadeo de una medalla olímpica? Como decimos en buen panameño: ¡El que parpadea pierde! ¡Cosas pequeñas pueden hacer una enorme diferencia!

copypasteimage LO BUENO ES ENEMIGO DE LO MEJOR

En su libro “Good to Great” (De Bueno a Grandioso”, Jim Collins señala que “lo bueno es enemigo de lo mejor”. En otras palabras, cuando somos bueno en algo, podemos sentirnos tan satisfechos con “lo bueno” que carecemos de la motivación para trabajar más duro para alcanzar “lo mejor”.

Nunca debemos darnos el lujo de sentirnos conformes con lo bueno. Siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos estar constantemente aprendiendo, creciendo y mejorando para elevar el tope de nuestra capacidad y efectividad. Nunca te conformes con lo “bueno” si puedes aspirar por lo mejor. ¡Vé por la de oro! El apóstol Pablo exhorta:

¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 1Corintios 9:24-25

Dios te ha llamado y colocado intencionalmente donde estás. Cuando “vas por la de oro” no se trata de ti, sino de Él. Su llamamiento y propósito en tu vida valen lo “mejor” de ti hoy y mañana. Lo bueno es bueno, pero no lo mejor. Si estás comprometido con el crecimiento, jamás estarás satisfecho con lo bueno de hoy, sabiendo que lo puedes hacer aún mejor mañana. Siempre podrás alcanzar un nuevo nivel de “mejor” si sigues creciendo. No te conformes con nada menos que la de oro.

Tu carácter va a requerir disciplina diaria para no solo estar en lo óptimo sino seguir empujando para lograr aún más. No es lo qué haces en un día lo que hará la gran diferencia, sino lo que haces diariamente… día tras día. Eso es lo que vale.

Esto es especialmente cierto si estás en una posición de liderazgo e influencia. Antes de liderar a otros debemos liderarnos a nosotros mismos. ¡He descubierto que la persona más difícil de liderar soy yo mismo! Mis disciplinas diarias son cruciales para mantenerme encarrilado y correr de una manera agradable a Dios. Mi crecimiento personal es crucial para poder ayudar a otros. No puedo dar lo que no tengo.

Determina crecer hoy construyendo sobre lo que aprendiste ayer. Tu día ha comenzado y Dios merece que le des absolutamente lo mejor. Así que… en sus marcas… listos… ¡Vé por la de oro!

¡Bendiciones!

Adaptado de Good isn’t Great por Dave McAuley

Como crear hábitos que te ayuden a alcanzar tus objetivos

“Nunca cambiarás tu vida hasta que cambies algo qué haces diariamente. El secreto de tu éxito está en tu rutina diaria”. ~John C. Maxwell

En nuestra reciente encuesta muchos manifestaron que estaban luchando con problemas como manejo de dinero, manejo del tiempo, peso, ira y vicios, entre otros. Todos estos desafíos tienen un denominador común: que para lograr cambios y soluciones permanentes, requieren nuevos hábitos.

He escrito antes sobre cómo y por qué es vital para el éxito desarrollar buenos hábitos. Por eso, en este escrito quiero presentar una plantilla sencilla que uso para crear nuevos hábitos. Ha sido realmente efectivo para ayudarme a crear y mantener buenos hábitos.

Puedes descargarla gratis aquí. Incluye un instructivo sencillo sobre cómo usarlo.

Te invito a probarlo con algún nuevo hábito que estás tratando de implementar relativo a los problemas que estás tratando de resolver. ¡Hazme llegar tus comentarios!

¡Bendiciones!

COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)

Como decirle ¡NO! a las ofertas que no promueven tus objetivos y SÍ a tus prioridades

Recientemente fui desafiado por este pensamiento:

“La diferencia entre la gente exitosa y la gente altamente exitosa es que los altamente exitosos le dicen ¡NO! a casi todo.” —Warren Buffet

¡Wow! Viniendo del tercer hombre más rico del mundo, esta frase da mucho que pensar!

IMG_4375-150x150 COMO DECIR ¡NO! CON UNA SONRISA (2da Parte)En nuestro último escrito, explicamos la importancia de aprender a decir ¡No! con asertividad. En éste, queremos explicar cómo.

Mi estrategia de 4 pasos:

PASO 1: Tengo un ¡Sí! fuerte.

La habilidad de decir no con una sonrisa comienza con conocer cuáles son mis prioridades y objetivos. Es decir, tener algo a lo que le puedo decir: ¡CLARO QUE SÍ!, con ganas. Tengo una agenda y un presupuesto. Mi tiempo, dinero y energía son recursos limitados que debo administrar para lograr mis objetivos. Si no determino de antemano como los voy a usar, otros lo harán. Cuando tengo claridad en mis objetivos puedo ser honesto y directo con mi respuesta.

Aquí hay un ejemplo perfecto de alguien que supo aplicar este principio:

“Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y NO puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros.” Neh. 6:3

Nehemias pudo decir ¡NO! con firmeza a los que estaban tratando de distraerlo porque estaba clarito en la importancia de la gran obra que estaba haciendo.

PASO 2: Cuando vienen solicitudes de cambio me hago las tres preguntas.

Aunque tenga mis prioridades claras, con una agenda y un presupuesto, siempre habrán imprevistos que generen solicitudes de cambio a mis planes. Por eso es imperativo estar preparado para manejarlos. Lo hago haciéndome tres preguntas:

1. ¿Tengo que hacerlo?

Solo porque algo es importante y urgente para otra persona no significa automáticamente que lo sea para mí. Hago la pausa y me pregunto: ¿Es esto lo suficientemente importante para ameritar un cambio en mis planes? Si la respuesta es NO, entonces procedo al siguiente paso que es comunicarlo (paso 3). Pero si, en efecto, el asunto amerita mi atención entonces hago la siguiente pregunta.

2. ¿Tengo que hacerlo yo?

Es decir, ¿Hay alguien más que lo pueda hacer? A veces el asunto puede ser delegado a otra persona que lo pueda hacer aún mejor. Si la respuesta es que el asunto require mi atención personal, entonces me hago la tercera pregunta.

3. ¿Tengo que hacerlo ahora?

Muchas veces, aunque el asunto es importante y requiere mi atención, no tiene que ejecutarse de inmediato. A veces puede ejecutarse más eficientemente junto con otros mandados. En ese caso, lo programo en mi agenda para que no se me olvide y me mantengo en mi plan original.

Si eres de los que automáticamente dicen ¡SÍ! a cada solicitud, acostúmbrate a decir: “Déjame consultar mi agenda y te aviso”. Eso de dará tiempo para hacerte las tres preguntas y tomar una decisión más racional.

PASO 3: Respondo ¡NO! con asertividad.

Una vez que estoy claro en que no puedo aceptar la solicitud, lo digo. Simple y directo: “No, no puedo comprometerme a eso”, con un tono de voz y lenguaje corporal que comunica que no hay dudas. No lo diluyo con excusas ni explicaciones. Solo digo que tengo un compromiso previo, lo cual puedo decir con completa integridad si hice el paso 1.

PASO 4. Manejo las críticas con firmeza y seguridad.

No todo el mundo acepta un ¡NO! con facilidad. Por eso es necesario estar preparado para las reacciones. La firmeza y seguridad vienen de saber de que estoy diciendo ¡No! para poder decir ¡Si! a algo. De ahí nuevamente la importancia del paso 1.

Si la persona insiste, puedo responder: “Entiendo lo que me estás pidiendo, y, como dije, NO puedo comprometerme a eso”. No dé explicaciones. Manténgase como un disco rayado repitiendo lo mismo. Si aún así insiste, puede ser una señal de manipulación y por eso un ¡NO! asertivo es aún más legítimo y necesario.

Hay veces en que puede ser apropiado decir: “Esta semana no puedo ayudarte con eso. Posiblemente pueda la otra”.

Quizás no estás listo aún para aplicar este método a tus relaciones profesionales. Comienza con tus amigos, familiares y conocidos cuando sea posible, y haz los ajustes necesarios hasta que la técnica te sea natural.

En resumen, es crucial aprender que no puedes agradar a todo el mundo y que no puedes hacerlo todo. Aunque parezca paradójico, decir ¡NO! asertivamente es algo positivo porque te permite decir ¡SÍ! a las cosas que realmente son importantes para ti.

¡Bendiciones!

¿Qué cualidades distinguen a una Buena Oveja?

“La verdadera guianza es como una pequeña antorcha en un bosque oscuro. No muestra todo de una vez. Pero da suficiente luz para dar el siguiente paso de manera segura”

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img_4308 ¿Qué cualidades distinguen a una Buena Oveja?¿Qué corazón no salta de gozo al leer pasajes hermosos como Juan capítulo 10 o el Salmo 23 que destacan las cualidades de Cristo como el Buen pastor? Él conoce a sus ovejas por nombre; va delante ellas guiándolas y da su vida por ellas. ¡Alabado sea el Buen Pastor! 

¿Pero qué hay de las ovejas? ¿Cuales son las cualidades que distinguen a la buena oveja? De este pasaje en Juan, descubrimos que sólo son dos: aprender a distinguir la voz de su pastor y obedecer.

“Mis ovejas oyen mi voz… y me siguen.” Juan 10:27


1. La buena oveja conoce la voz de su pastor. 

Una de las cualidades más impresionantes de estos bovinos es que saben reconocer la voz de su pastor. A veces pastores de diferentes rebaños las juntan para llevarlas a pastar, tomar agua o resguardarlas en un redil. Sin embargo, a la hora de separarlas cada pastor sólo tiene que llamar a sus ovejas. Aunque están con un montón de ovejas de otro pastor, cada oveja puede distinguir correctamente la voz de su pastor.

¿Alguna vez te has preguntado si la voz que estás oyendo en tu cabeza es de Dios, del enemigo o de ti mismo? Yo también. Te confieso que aún después de casi 40 años de ser cristiano, no siempre me es fácil distinguir la voz del Buen Pastor. Pero he aprendido –a la brava– cuatro cosas sobre cómo distinguir su voz:

  • El Buen Pastor te habla a través de su Palabra (véase 2Tim. 3:15-17).

Muchas veces la cosas que Dios quiere que hagas ya están claramente explicadas en la Biblia. No requieren revelación, interpretación, ni explicación. Sólo hay que leer. Ahí están.

También te ayuda a discernir lo falso. Una vez le pregunté al cajero de un banco porque ellos aceptaban los billetes de $100 sin pestañear mientras que los comercios dan “tanta lata”. “Porque no lo conocen”, me respondió. Y con cierto aire de seguridad continuó: “¡Puedo detectar un billete falso con sólo verlo en tu mano!” Asimismo, es importante familiarizarse con lo que Dios dice en su Palabra. No solo te ayudará a entender qué hacer, sino también a discernir lo falso, pues la voz de Dios nunca va a contradecir la Palabra de Dios.

  • El Buen Pastor te habla a través de su Espíritu (véase Juan 14:26). 

Esto funciona muy bien en combinación con la Palabra. Muchas veces él va a traer a tu atención historias o versículos que has leído o memorizado.

  • El Buen Pastor te habla a través de la atmósfera de un culto (véase 1Cor. 14:24-26).

No es sólo la prédica; es TODA la atmósfera del culto. La cordialidad, la alabanza, un canto de adoración que fluye de un corazón agradecido, un testimonio sencillo pero sincero de lo que Dios está haciendo, un mensaje ungido y bien preparado. Todo trabaja para ayudarte a entender lo que Dios quiere decirte.

  • ¡El Buen Pastor te puede hablar a través de cualquier método! 

En realidad, lo importante no es tanto el como, sino el hecho de que Él quiere hacerte conocer su voluntad. El promete:

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos”. Salmo 32:8.

Por eso, mucho más importante que usar el método correcto, de nuestra parte se requiere estar en el lugar para escuchar su voz. Eso me lleva al siguiente punto.

2. La buena oveja obedece a la voz de su Pastor. 

¿Sabes por qué muchas veces nos cuesta oír la voz del Buen Pastor? ¡Porque muchas veces NO queremos oírla, porque sabemos lo que nos va decir! Simplemente queremos hacer lo que nos da la gana. ¡Y cuando es así Él NO nos va hablar! ¿Para qué?
En resumen, mi amigo, si quieres disfrutar de todas las bendiciones de tener a un Buen Pastor, tienes que ser una buena oveja. Tu máxima prioridad tiene que ser ésta: aprender a discernir la voz de Dios y obedecer.

¿Qué retos enfrentas al ser una buena oveja?

¡Bendiciones!

¿QUIERES QUE EL 2017 SEA MEJOR QUE EL 2016?

Señor: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”   — Salmo 90:12

img_4139 ¿QUIERES QUE EL 2017 SEA MEJOR QUE EL 2016?¿Qué tienes planeado para el 2017? ¡Antes que te lances de lleno a conquistar el nuevo año quiero compartir contigo algo que puede multiplicar tu efectividad x 10! Es algo que practico al finalizar cada semana, trimestre o año. De hecho, he visto que es tan efectivo que ahora he empezado a hacerlo cada día.

He descubierto que tomar tiempo para reflexionar en lo sucedido en el día, semana, trimestre o año es un catalizador de crecimiento y efectividad.  
John Maxwell, reconocido experto en liderazgo, en su libro “Las 15 Leyes Invaluables del Crecimiento“, explica la Ley de la Reflexión: Aprender a tomar tiempo para reflexionar permite que el crecimiento te alcance.
Antes de atacar al 2017 toma un momento para reflexionar sobre los pasados 365 días haciendo las siguientes cinco preguntas:
1. ¿De qué estoy agradecido? 

Bendito el Señor, cada día nos colma de bendiciones, el Dios de nuestra Salvación”  Salmo 68:19
Cada año trae tanto desafíos como bendiciones. ¡Tú eliges en cuáles te vas a enfocar!
Quizás el año que pasó fue difícil. Aún así, si te lo propones, te aseguro que hallarás muchísimas cosas por las cuales estar agradecido. ¡Basta, por ejemplo, una visita al hospital y observar cuantas personas no tienen la salud que tú disfrutas! 
Dios dice que Él nos colma de beneficios cada día. Lo menos que podemos hacer es regresar como el leproso samaritano que fue sanado y decir “¡Gracias!”.
2. ¿Fui efectivo en avanzar hacia mi misión, visión y metas? 

Si lo que estás haciendo no te ayuda a avanzar hacia tus metas, entonces te está alejando de tus metas.” —Brian Tracy

Dios me ha traído a este mundo con un propósito. ¿Se refleja en mi uso del tiempo? ¿Por qué no? ¿Será que las metas no fueron lo suficientemente claras o concisas? ¿Me enredé en otras cosas? ¡Ésta es un una excelente coyuntura para corregir el rumbo!
3. ¿Qué logré?

Seguramente tuviste algunos éxitos en este periodo que te hacen sacar el pecho con orgullo. Toma tiempo para reconocerlos, celebrarlos y anotarlos.

Una de las cosas que me más satisfacción me ha traído es Mi Lista de Victoria EBENEZER, en donde colecciono las victorias y logros que —con la ayuda de Dios— he alcanzado a lo largo de los años. Cuando me siento intimidado por un nuevo reto, todo lo que tengo que hacer es darle un vistazo y recordar que si Él me ha ayudado hasta aquí, me ayudará a enfrentar lo que sea que me permita atravesar. 

¿Qué sucedió en el 2016 que puedes añadir a tu lista?
4. ¿Qué no logré? ¿Por qué? 

O permitimos que nuestro pasado nos golpee o permitimos que nos instruya“. —Zig Ziglar

Sin duda, no todo fue éxito y celebración. Probablemente hubo también reveses y desilusión. Si eres como yo, quizás tratas de olvidar los fracasos lo más rápido que puedas. Pero he aprendido que si huyo demasiado pronto de la “escena del crimen ” no aprenderé nada de él.  Así que trato de soportar el dolor de la “autopsia” hasta que pueda responder a la pregunta: “Señor: ¿Qué quieres que aprenda de esto?” No se trata de buscar culpables sino lecciones. Eso sí: una vez captado el mensaje, ¡lo “entierro” y sigo adelante con mi vida!
5. ¿Qué debo cambiar?

Recuerda: lo único constante es el cambio; crecer es opcional“. 

Si supieras que sólo tienes un año más de vida, ¿Qué harías diferente? La vida es demasiada corta para dedicarla a trivialidades. Enfócate en lo que realmente hará la diferencia… ¡en la eternidad!

 Me gusta pensar tres categorías:

  • Cosas que debo seguir haciendo.
  • Cosas que debo comenzar a hacer.
  • Cosas que debo dejar de hacer. 

Si quieres que el nuevo año sea mejor que el anterior, toma un momento para reflexionar y meditar en las lecciones que te dejó el año que se fue. Te aseguro que es un ejercicio que te producirá grandes enseñanzas que te posicionarán para un gran año 2017. 
¡Bendiciones y feliz año nuevo!

UN EJEMPLO DE COMO CREAR Y MANTENER UN BUEN HÁBITO

“No podemos determinar nuestro futuro. Pero sí podemos determinar nuestros hábitos y nuestros hábitos determinarán nuestro futuro” ~Tom Ziglar

En nuestro primer escrito iniciamos este tema sobre la importancia de cultivar y mantener buenos hábitos. Vimos también que crear y mantener un buen hábito requiere tres pasos:

  1. Comenzar con un buen porqué.
  2. Diseñar el ciclo del hábito, y
  3. Tener una estrategia para minimizar y recuperarse de los tropiezos

img_4012 UN EJEMPLO DE COMO CREAR Y MANTENER UN BUEN HÁBITOEn este escrito queremos explicar todo el proceso con un ejemplo. Digamos que tienes un problema con el manejo de tus finanzas. Cada mes descubres que hay más días que dinero. Estas continuamente “limpio” y sabes que tienes que hacer salgo al respecto. Más que simplemente tratar de buscar nuevas fuentes de ingresos, entiendes que tus hábitos de consumo también tienen que cambiar. Así que decides averiguar a dónde se va la plata. Es decir, quieres cultivar el hábito de anotar tus gastos.  

Paso 1: Comienza con por qué. 

¿Por qué quieres cultivar el hábito de anotar tus gastos? Respuesta: Para saber a dónde se va el dinero. Quieres ser un buen mayordomo de los recursos que te han sido encomendados. Quieres tener un mejor control de tus finanzas y entiendes que eso requiere conocer tus hábitos de consumo. (¡Créeme que este ejercicio te va abrir los ojos!)

Paso 2: Diseña el ciclo del hábito.

Diseñar el ciclo implica completar la siguiente fórmula: “Cuando veo [recorderis] hago [rutina] para obtener [recompensa]”.   

  • Recorderis: En mi caso, he escogido usar mi rutina para ir a dormir. O sea que lo he incluido en las cosas que hago todas las noches antes de acostarme, como cepillarme los dientes, orar con mi esposa, etc. Si la hora de dormir no te funciona, puedes escoger otro momento o lugar. Lo importante es que sea algo que hagas todos los días.  
  • Rutina: Anoto todos mis gastos del día y comparo el saldo de mis cuentas con el estado de cuenta del banco (usando banca en línea) y el efectivo que queda en mi billetera.
  • Recompensa: tener consciencia de como uso el dinero y una sensación de estar en control de mis gastos. (¡Esto es poderoso!)

Así que el ciclo para mi hábito de anotar gastos queda estructurado así: “Cada noche, como parte de mi rutina para dormir, verificaré que los saldos de todas mis cuentas coinciden con los saldos en el estado de cuentas del banco, a fin tener consciencia de como uso el dinero y obtener una sensación de estar en control de mis gastos”. 

Paso 3: Tener una estrategia para minimizar y recuperarse de los tropiezos.

  • Utilizo una herramienta sencilla; un App llamado Money Pro. No es el único y quizás no funcione para ti. Tuve que explorar un poco antes de decidirme por este. Pero vale la pena, porque muchas personas, como yo, se frustran por lo complicado que se vuelve tratar de dar seguimiento a sus gastos. 
  • Tengo una política de cero excepciones. He descubierto que hacerlo diariamente evita que la lista de gastos se acumulen. Me da pereza tener que revisar los recibos para recordar que compré hace tres días. En cambio, anotarlos diariamente solo toma unos minutos. 
  • Le doy seguimiento. Marco un gancho en el calendario por cada día que completo la rutina. ¡Ver esa cadena me motiva a no querer romperla! Recuerda: la clave de formar un hábito se llama consistencia. 

Sobretodo, es importante tener siempre presente que para que el cambio sea duradero tienes que añadir el ingrediente principal que sostiene todo el proceso: la FE. Es decir, creer que el cambio ES posible independientemente de cuantas veces has intentado.  

Con esto no quiero insinuar, de ninguna manera, que romper un vicio de alcoholismo o adición a la pornografía es tan fácil como empezar a anotar tus gastos. La ideas es que cuando comprendes cómo funcionan los hábitos es más fácil doblegarlos a tu favor. Una vez que entiendas que los hábitos pueden cambiar tienes la libertad y la responsabilidad de cambiarlos. Con la ayuda de Dios lo lograrás. ¡Vamos! ¿Qué esperas?

¡Bendiciones!

¿Qué es eso que tienes en tu mano?

En Éxodo 4:2 Dios le hizo a Moisés esta extraña pregunta. ¡Obviamente, un Dios omnisciente no hace preguntas para obtener información! Cuando Él le hizo esa interrogante estaba llevando a Moisés (¡y a nosotros!) a darse cuenta de algo.  
“Y él respondió: Una vara.” ¿Qué simbolizaba esa vara para Moises en ese momento? 

  1. Su identidad; lo que él era: un pastor de ovejas.
  2. Sus activos; lo que él poseía: ovejas.
  3. Su influencia; lo que él podía hacer: pastorear ovejas, ya sea empujándolos o jalándolos.

Recuerda que Moisés venía de un trasfondo de ser un poderoso príncipe en Egipto, posible heredero del trono. Ahora era un “simple” pastor de ovejas, una de las profesiones más despreciadas por los egipcios. En esencia, esa vara simbolizaba todo lo que Moisés era ahora, lo que tenía y lo que podía hacer.  
“El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella.” Éxodos 4:3

img_3856 ¿Qué es eso que tienes en tu mano?
Él pensaba era una “simple” vara, pero Dios le dijo suéltalo; ponlo en mis manos, ¡y yo haré que cobre vida! Lo usaré para liberar a toda una nación y traer Gloria a mi nombre. 
Es interesante que después que Moisés aceptó el reto de ser el instrumento humano de la liberación del pueblo de Dios, de ahí en adelante la vara fue descrita como la vara de Dios (Ex. 4:17, 20). 

  • Con esa vara hizo los milagros delante de Faraón (Ex. 7:20, 9:23, 10:13).
  • Con esa vara partió el Mar Rojo (Ex. 14:16).
  • Con esa vara sacó agua de la roca (Ex. 17:5-6).
  • Con esa vara ganó la batalla contra Amalec (Ex. 17:9-15).

Por cierto, Moisés no fue el único en la Biblia que Dios usó de esta manera. Una viuda soltó su último bocado, y Dios lo usó para sustentarla a ella, su hijo, y al profeta Elías, por muchos días en medio de una terrible escasez. Un niño soltó su merienda en las manos de Jesús y ¡Dios lo usó para bendecir a más de 5000 personas!
¿Y tú? ¿Qué tienes en tu mano? ¿Talento?¿Habilidades? ¿Dones? ¿Educación ¿Dinero? ¿Oportunidades? ¿Recursos materiales? ¿Influencia? Es diferente para cada persona. Para Moisés fue una vara; para la viuda, su último bocado; para el niño, su almuerzo. Para mí es una cosa y para ti, otra. Lo importante son dos cosas: 1) Que te des cuenta de lo que tienes y 2) Que lo sueltes en las manos de Dios.
Quizás, en realidad, la pregunta no es tanto, “¿Qué tienes en tu mano?”, sino “¿Qué vas a hacer lo que tienes en tu mano?” Puedes aferrarte a él y usarlo de manera egoísta o puedes ponerlo en las manos de Dios para que cobre vida y sea un instrumento útil a Dios. ¡La decisión es tuya! ¿Qué harás con lo que tienes en tu mano?
¡Bendiciones!