COMO MANTENERSE SEXUALMENTE PURO EN UN MUNDO SEXUALMENTE IMPURO.

“La hermosura del sexo es algo que aceptamos por fe hasta que lo experimentamos.  Y es esa fe y esperanza lo que hacen que la espera valga la pena”.   ~ Jessica Harris

En el año 2009 yo estaba en Jamaica dando una presentación a un grupo de más de 150 de jóvenes sobre el tema “Como Mantenerse Sexualmente Puro en un Mundo Sexualmente Impuro”.
Comencé con una encuesta. La primera pregunta era: “Cierto o falso: la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo.” Todos, sin excepción, contestaron: ¡Cierto! Pero para su sorpresa les dije: ¡Falso! NO ES CIERTO que la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo. ¡De hecho, ni siquiera la mayoría! Una fuente del gobierno de los Estados Unidos ha declarado que: “¡El 53% de los estudiantes de secundaria no han tenido relaciones sexuales!” (4parents.gov).
Por supuesto, eso desató una gran polémica. Me dijeron: ¡Eso será allá en Estados Unidos o en Panamá, pero aquí la realidad es otra! Mi respuesta fue: los número exactos varían de país a país, pero el hecho se mantiene: no son la gran mayoría.
Sin duda, tienes tu propia opinión y la respeto, pero la pregunta no es si todo el mundo lo está haciendo. La pregunta es si tú y yo seremos diferentes.  
Para ilustrarlo, quiero hacer referencia a una historia que sucedió hace más de 25 siglos pero que es tan relevante como el periódico de hoy. En el año 588 antes de Cristo, Jerusalén estaba en ruinas, destruido por un hombre que sabía exactamente como conquistar a una cultura: no con armas ni con dominación sino cambiando la mentalidad de la siguiente generación. Así, el rey Nabucodonosor tomó a los mejores jóvenes de Israel, entre ellos a Daniel y a sus amigos.
Daniel 1:4 dice que tenían que ser “muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.”
Se les estaba endoctrinando con la filosofía, literatura y lengua, o sea la cultura de los babilonios, a fin de cambiar su manera de pensar y así destruir la cultura hebrea a través de las mentes de la próxima generación. “Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey“. Daniel 1:5
Nabucodonosor fue muy astuto.  A fin de quebrar su resistencia al programa, en lugar del látigo, trató de suavizarlos acostumbrándolos a los lujos del palacio. ¡Qué dilema para estos muchachos! Rebelarse significaría la dura vida de esclavitud o aún la muerte. Estos jóvenes hebreos enfrentaban una disyuntiva. En esencia, la decisión era esta: ¿Voy a ser como los caldeos o como Dios quiere que sea, aunque tenga que pagar un precio?
Daniel, que no podía tener más de doce o trece años, tomó su decisión. El v.8 nos dice el camino que escogió:

Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse”.

img_3461 COMO MANTENERSE SEXUALMENTE PURO EN UN MUNDO SEXUALMENTE IMPURO.
¡Alguien ha dicho que no hay historias nuevas, sólo gente nueva que repite las mismas historias!  Al igual que en los tiempos antiguos, el dios de este siglo está tratando de dominar al mundo usando la misma estrategia: trabajar en las mentes de los futuros líderes. Y al igual que los muchachos hebreos, los jóvenes de hoy tienen que tomar la misma decisión: voy a ser como los “caldeos” (como todos los demás) o como Dios quiere, al precio que sea. Afortunadamente, al igual que Daniel, hay muchos jóvenes hoy que también han decidido no contaminarse.
Tú también puedes recurrir al mismo Dios que ayudó a Daniel. Así como él tomó su decisión y Dios le ayudó a ser distinto, Él te puede ayudar a ti, joven, a resplandecer en medio de un mundo en tinieblas. El primer paso es la determinación de ser diferente. ¿Serás como los “caldeos” o como Dios quiere?
img_3461 COMO MANTENERSE SEXUALMENTE PURO EN UN MUNDO SEXUALMENTE IMPURO. El propósito de este libro es ayudarte a tomar y mantener esa decisión de ser diferente.
(Este es un extracto de mi libro “Decisión No.2 – “¿Qué haré con mi Sexualidad?“. Puede obtener más información sobre el mismo haciendo “clic” aquí).
¡Bendiciones!

UN PEQUEÑO ACTO; UNA GRAN DIFERENCIA

Los UN PEQUEÑO ACTO; UNA GRAN DIFERENCIAEn 1963, un meteorólogo llamado Eduard Lorentz presentó en un congreso científico una hipótesis que fue llamada el Efecto Mariposa: “¡Una mariposa aleteando en las selvas del Brazil puede poner en movimiento ciertas moléculas de aire que a su vez pueden poner en movimiento otras moléculas de aire, que eventualmente pudieran causar un huracán en Texas!” Su idea fue ridiculizado y rechazado. ¡¿Qué?! ¿¡Una mariposa en Brazil causar un huracán en Texas!? ¡Literalmente lo sacaron del congreso a carcajadas! Sin embargo, 30 años después, la ciencia demostró que la teoría no sólo era correcta, sino tan consistente que la elevaron a categoría de ley y la llamaron la Ley de la Dependencia Sensible a las condiciones iniciales. El concepto es este: ¡Una pequeña diferencia aquí, ahora, puede hacer una gran diferencia allá, después!
El efecto mariposa también funciona en las relacionas humanas. ¿Quién hubiera dicho que una “pequeña mariposa”, un desconocido joven hebreo llamado José, vendido como esclavo por sus propios hermanos, iba a causar un “huracán” de impacto positivo, no sólo para su propia familia sino para la nación de Egipto y la nación de Israel? José se lo explicó a sus hermanos de esta manera:

 img_3243 UN PEQUEÑO ACTO; UNA GRAN DIFERENCIA 

“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo”. Génesis 50:20

Cuando estoy atravesando momentos difíciles, me alienta pensar en la actitud de José durante esos largos años de prueba. Él no disfrutó esos trece años entre esclavitud y prisión en Egipto. Como cualquier ser humano él anhelaba ser libre y volver a su casa en Canaan. Pero él nunca permitió que lo duro de sus circunstancias apagaran su espíritu y determinaran su actitud. En una excelente demostración del Principio de Samgar, proactivamente decidió hacer lo mejor que podía, con lo que tenía, donde estaba. En medio de sus tribulaciones, José mantuvo una actitud positiva motivado por la seguridad de que – de algún modo, a pesar de todo– Dios estaba con él. (Véase Génesis 39:2 y 21). 
Esa “mariposa” jamás pensó que su pequeño aleteo llegaría a causar un huracán de beneficios, no sólo para su familia, para Israel y para Egipto, ¡sino también para nosotros aún hoy!
¿Qué hay de ti? ¿Alguna vez has sentido qué no estás impactando la vida de otros y haciendo una diferencia en este mundo? ¡Yo también! Reconozco que demasiadas veces he “tirado los toalla” antes de tiempo porque sólo estaba pensando en el “aquí, ahora”, olvidando el “allá, después”. ¿Qué harías diferente si supieras que Dios quiere y puede usar tu “pequeño aleteo” para causar un “huracán” después? ¿Qué cambiaría en tu actitud hoy si supieras -sin lugar a dudas- que con ella muchas otras personas serán impactadas después para bien?
¡Bendiciones!
Este es un extracto de mi libro “Decisión No.2: “¿Qué haré con mi Sexualidad“. Puede obtener más información sobre el mismo haciendo “clic” aquí.  

El poder de una sola persona

“No sigas a la multitud. ¡Deja que la multitud te siga a ti!” ~ Margaret Thatcher

El presidente Ronald Reagan contó esta interesante anécdota durante el Desayuno Anual de Oración el 2 de febrero de 1984:
El poder de la oración se puede ilustrar con una historia que data del siglo cuarto después de Cristo. Un monje asiático vivía en una pequeña aldea remota pasando la mayor parte su tiempo en oración y cuidando el jardín de donde obtenía su sostén. Su nombre era Telémaco. Un día sintió que escucho la voz de Dios diciéndole que fuera a Roma. Creyendo que escuchó lo que escucho, partió. Llegó semanas después, habiendo viajado la mayor parte a pie.
Era el tiempo de festival en Roma. Estaban celebrando un triunfo sobre los godos. Él siguió la multitud hasta el coliseo y en medio de la multitud escuchó a los gladiadores acercarse al emperador y decir: “Nosotros que estamos a punto de morir, ¡te saludamos!” Para su horror, se dio cuenta de que estaban a punto de pelear hasta la muerte para deleitar a la multitud. Él clamó: “En el nombre de Cristo, ¡deténganse!” Pero su voz se perdió en el tumulto en el gran Coliseo.
Al comenzar los juegos, se movió entre la multitud hasta llegar al muro el cual trepó y se dejó caer sobre la arena del Coliseo. De repente, la gente vio esta pequeña figura llegando a los gladiadores y diciéndoles una y otra vez: “En el nombre de Cristo: ¡Deténganse!” Al principio, pensaban que era parte del espectáculo y les causó gracia, pero cuando se dieron cuenta de que no era así, se enojaron. Mientras, Telémaco seguía rogando a los gladiadores “¡En el nombre de Cristo, ¡deténganse!”. De repente, uno de los luchadores le entierra su espada. Herido de muerte, Telémaco cae de rodillas y con su último aliento dice: “En el nombre de Cristo, ¡deténganse!”.

 img_3193 El poder de una sola persona 
Entonces, algo extraño sucedió: los gladiadores se detuvieron mirando el pequeño cuerpo tirado en la arena. Un silencio total invadió a todo el Coliseo. Luego, alguien se levantó y se fue, y luego otro, y otro. Pronto, el estadio quedó vacío, todos yéndose en completo silencio. Esa fue la última batalla entre gladiadores en el Coliseo Romano. Nunca más hubo batallas a muerte allí para entretener a las multitudes. 
Una pequeña voz que apenas podía oírse sobre la multitud: “En el nombre de Cristo, ¡deténganse!”. Es algo que nosotros podemos decir unos a otros a través de mundo hoy. 
Hasta aquí las palabras del Presidente Reagan.  
Probablemente, tú no sientes un llamado a sacrificar tu vida por alguna causa meritoria. Pero sin duda has enfrentado momentos en que sientes que eres el único que está en desacuerdo con algo que consideras que está mal y que debes levantar tu voz para expresar tu punto de vista.   
Demasiadas veces permitimos que aquellos que nos rodean determinen nuestra manera de pensar y nos encontramos simplemente amoldándonos a la multitud. Fácilmente, las normas y valores del mundo pueden influir sobre nuestros hábitos y prácticas. Pero Dios nos llama a ser distintos y diferentes del mundo: 
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” 

Romanos 12:2
Ser distinto requiere rechazar la influencia del mundo y deliberadamente alinear nuestra manera de pensar a la de Dios. Cuando esto ocurre, su voluntad para ti, agradable y perfecta, se hará evidente. 
Esta clase de determinación, como lo ilustra la historia de Telémaco, es poderosa. Tú no sabes cómo Dios puede usar tu decisión para influir positivamente en la vida de otros. 
Permíteme desafiarte a pensar diferente hoy: ¿A qué te está llamando el Señor a pensar distinto a los que te rodean?
¡Bendiciones!

¿QUIÉN DETERMINA TU MENTALIDAD?

“No sigas a la multitud. ¡Deja que la multitud te siga a ti!” ~ Margaret Thatcher

Tu mentalidad tiene que ver con tener tu mente fija en ciertos valores, creencias, metas, niveles, etc. La pregunta es: ¿Quién determina tu mentalidad? Demasiadas veces, aquellos que nos rodean son los que determinan nuestra manera de pensar. Nos encontramos mezclándonos con la multitud sin pensar mucho en lo que estamos tácitamente aprobando con nuestro estilo de vida y liderazgo.

La presión de grupo es una forma muy común de presión para determinar tu mentalidad. Los estándares y niveles del mundo pueden influir en nuestros hábitos y actitudes de manera fácil e inconsciente. Sucede sin siquiera pensarlo. Cómo líder no puedes darte el lujo de permitir que el mundo determine tu manera de pensar.

¿Alguna vez has probado un “cambio de mentalidad“? ¿Qué es lo que realmente crees y valoras? ¿Cómo debería afectar eso la manera en que vives y lideras? Demasiadas veces hay una desconexión total entre lo que decimos que creemos y lo que realmente hacemos. Esto es verdad para mí a veces. Sucede sin pensarlo. En momentos en que “nuestro cerebro está desconectado” podemos hallarnos alineándonos a una manera de pensar mundana al simplemente seguir la multitud.

 IMG_2982 ¿QUIÉN DETERMINA TU MENTALIDAD? En la Biblia, las ovejas se usan para ilustrar esta mentalidad de seguir a la multitud. Las ovejas siguen a la multitud porque todas las demás lo hacen. Por eso necesitan a un pastor en la cual puede confiar.  Aquí es donde tú, como un líder cristiano, puedes tener el mayor impacto en la vida de aquellos que te siguen. Si tu manera de pensar es correcta, tendrás una influencia positiva al ayudarlos a tener una manera de pesar más saludable.ul

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2)

Un “cambio de mentalidad” es el proceso de no permitir que tu manera de pensar sea la del mundo, sino más bien deliberadamente transformarla para ajustarla a la de Dios. Cuando tu manera de pensar se alinea con la de Dios, su voluntad agradable y perfecta se hará evidente.

Como líderes, nuestro pensamiento afecta directamente el de nuestros seguidores. Nuestra manera de pensar crea la cultura de nuestra organización y establece sus valores y niveles. Usa la “presión de grupo” de una manera positiva para establecer la manera de pensar de tu equipo al llevarlo a alinearse con lo mejor de Dios para ti y tu organización.

Permíteme retarte a un “cambio de mentalidad”. Sé intencional en cómo tomas las decisiones en tu organización. Piensa en maneras en que tu manera de pensar pueda influir positivamente en los miembros de tu equipo y lo que valoran. No puedes darte el lujo de permitir que el mundo determine tu manera de pensar. Como líder cristiano, sé transformado en tu manera de pensar para que también puedas transformar a otros alienado sus pensamientos a una manera de pensar que es agradable a Dios.

 ¡Bendiciones! 

EL AMOR DE UN PADRE

“Mi padre me dio el mayor regalo que alguien pueda dar a otro: creyó en mí” ~Jim Valdano

En el contexto del día del Padre, quisiera compartir con ustedes esta hermosa historia que publicó mi amigo, hermano y colega Juan Carlos Flores, en su blog Maná del líder.

IMG_2964 EL AMOR DE UN PADRE
Un pastor presentó a su congregación a un señor mayor, explicando que era su amigo mas querido desde la infancia y que deseaba darle unos minutos para que les saludara y compartiera con ellos lo que él sintiera que fuese apropiado.

El hombre mayor miró afectuosamente a todos y comenzó a contarles la siguiente historia:

-“Un padre, su hijo, y un amigo del hijo navegaban en el Pacífico, cuando una tormenta los sorprendió haciendo imposible todos los intentos de regresar a la costa. Las olas eran tan altas que, aunque el padre era un navegante experimentado, no pudo dominar el velero y los tres fueron arrastrados mar adentro.”

El invitado titubeó por un momento, haciendo contacto de ojo con dos jóvenes, que por primera vez desde que el servicio comenzó, empezaron a lucir un poco más interesados en su historia.

Continuó con su historia: “Después de unas 4 horas de intensa lucha por mantenerse a flote, una gigantesca ola barrió la cubierta con una fuerza brutal. Los dos jóvenes fueron echados al mar. El padre, agarrando la soga de rescate, tuvo que tomar la decisión mas difícil de su vida: A cual de los dos muchachos le tiraría la soga. Tenía nada más unos segundos para decidirse. El padre sabía que su hijo era Cristiano y que su amigo no. La agonía de su decisión era mayor que el ímpetu de las olas. El padre le gritó a su hijo, ‘te amo, hijo mío!’, y le tiró la soga de rescate al amigo. Cuando volvió por su hijo, este había desaparecido bajo la olas en la noche oscura. Por más que lo buscaron, nunca apareció. Ni siquiera se encontró jamás su cuerpo.”

Mientras los jóvenes sentados derechitos en el banco, estaban ansiosamente esperando las próximas palabras. “El padre,” continuó, “sabía que su hijo iba a estar en la eternidad con Jesús pero temía por el destino del otro joven que no conocía a Jesucristo. Es por eso que decidió entregar a su hijo para salvar la vida del amigo de su hijo.”

-¡Que grande es el amor de Dios que hizo lo mismo por nosotros!. Nuestro Padre Celestial sacrificó su Hijo único para nuestra salvación. Yo les suplico que acepten la oferta de rescate y agarren la soga de vida que Él les está ofreciendo en este mismo momento.”

La Iglesia quedó en profundo silencio. A la salida, los dos jóvenes se acercaron al anciano y uno le dijo: -“Fue una bonita historia, comprendo que ayuda a entender el amor de Dios al entregar a Su único Hijo por cada uno de nosotros. Pero no creo que fue muy realista, que un padre entregase la vida de su hijo con la esperanza que el otro se convirtiera al Cristianismo.”

-“Bueno, comprendo lo que dices”, el anciano replicó. Quedó entonces en silencio mientras de su mejilla corría una lágrima. “No parece muy realista”, continuó diciendo. Miró entonces serenamente a los jóvenes, su rostro al mismo tiempo reflejaba dolor y un gran gozo. “De verdad que no fue muy realista, ¿cierto?” pero tengo algo mas que decirles. Queridos amigos, yo soy ese padre, y su pastor era el amigo de mi hijo.”

¿Haz respondido al amor del Padre celestial?

¡Bendiciones!

LO QUE ME HUBIERA GUSTADO DECIRLE A MI PAPÁ

“Sé que nunca encontraré a mi padre en ningún otro hombre que llegue a mi vida, porque es un vacío en mi vida que sólo él puede llenar” ~Halle Berry

IMG_2958 LO QUE ME HUBIERA GUSTADO DECIRLE A MI PAPÁ
Al acercarse el día del padre, hay tres pensamientos muy personales que quisiera compartir con ustedes:

1. Si tuviste un padre que fue menos que ejemplar, perdónalo. 
Alguien dirá: “Hno. Wesley, tú no entiendes.  Tú no sabes lo que ese hombre le hizo a mi mamá, a mis hermanos y a mí.  Causó mucho daño.  Por su culpa me han pasado muchas cosas malas.”

Entiendo. ¡Pero no permitas que tu pasado determine tu futuro!  Uno de los principios más importantes que la Biblia enseña es el poder sanador del perdón. Recuerda siempre que el perdón no es algo que se otorga porque la persona se lo merezca ni porque se lo ha ganado.  ¡Si fuera así ninguno de nosotros seríamos merecedores del perdón de Dios! 

De hecho, el perdón no es necesariamente para el beneficio de la otra persona.   ¡Es por tu propio bien! Cuando Jesús enseñó sobre el perdón comenzó diciendo: Mirad por vosotros mismos… . Como bien dijo Mahatma Gandhi: “¡El odio es el único ácido que le hace más daño al envase que sobre aquello que se vierte!”.  

En 1981, John  Hinckley, hirió al presidente Ronald Reagan de un disparo. La actitud del presidente durante su recuperación hizo una fuerte impresión sobre su hija.  Ella manifestó: “Mi padre dijo que él sabía que su sanidad física dependía directamente de su habilidad de perdonar a su agresor.”  

Si tu padre murió o por alguna razón no puedes o no es conveniente que hables con él, lo mejor que puedes hacer es escribir una carta expresando tus sentimientos libremente, incluyendo tus enojos y frustraciones.  Luego, déjalo reposar por un par de horas y regresa.  Agrégale una posdata o varias si es necesario, pero trate de que sea lo más completo posible.   Entonces, ve al patio o un lugar seguro, haz una pequeña fogata y ¡quémalo!, hoja por hoja, diciendo: “Te perdono por esto”. 

2. Aunque tu  padre haya sido menos que ejemplar, da gracias a Dios. 
Mis padres son panameños.  Se casaron en Panamá y luego se fueron a EEUU, cuando él se unió a la fuerza aérea norteamericana.  Mis hermanos menores y yo nacimos allá.  Luego, cuando cumplí 10 años, mis padres se separaron.  Mi mamá, mis hermanos y yo regresamos a Panamá. Nunca más vi a mi papá.  No trató de comunicarse con nosotros, no llamó, no escribió. Nada. Nunca supimos más de él.

En enero del año 2010, estaba camino a Colón a dar una presentación cuando recibo una llamada de mi esposa.  Me informó que mi hijo estaba investigando en el Internet y descubrió que mi Papá había muerto… ¡hace 15 años!   Aunque no había sabido nada de él por más de 40 años, en mi corazón anhelaba comunicarme con él y decirle que a pesar de todo, gracias a Dios, me fue bien en la vida.   

Al año siguiente, recibo un correo electrónico que resultó ser de una hermana por parte de padre. Mis dos nuevas media-hermanas vinieron a Panamá a conocerme.  De ellas supe el resto de la historia de mi papá.  Se había vuelto a casar… varias veces.  Murió solo, alcohólico y con muchos remordimientos.  Ellas trajeron parte de sus cenizas.  Juntos los tres, esparcimos las cenizas al pie del puente de las Américas, lloramos y elevamos una oración. 

Una de las cosas que descubrí es que mi papá no tuvo una infancia feliz.  Él nos amaba a su manera.  Hizo lo mejor que pudo con lo que tenía.  Eso fue lo que se le enseñó.  Pero hoy día puedo dar gracias porque él me ayudó a ser lo que soy hoy.  Me ayudó a determinar ser, lo mejor que puedo, un esposo amoroso y un buen padre.  

3. Si tuviste un buen padre, da gracias a Dios.  
En contraste con mi papá, doy gracias por mi abuelo materno, el Rev. E.S. Alphonse. Cuando regresamos de Estados Unidos, vivimos en su casa y él hizo el papel de papá sustituto.  Todavía lo recuerdo orando por sus nietos por nombre.  Estoy convencido que soy lo que soy hoy en parte por las oraciones de mi abuelo.  

Tuve el privilegio de estar presente cuando sus cenizas fueron enterradas en 1995 en Cusapin allá en la Comarca Ngobe-buglé donde sirvió como misionero durante 40 años.  Después de esa sencilla pero significante ceremonia, busqué un lugar en la playa y reconsagré mi vida a Dios, reafirmando mi determinación de servirle, así como lo hizo mi abuelo. 

Poco después del funeral del General William Booth, fundador del Ejército de Salvación, alguien oyó al conserje orando en el altar, Señor: ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo! Invito a todos los que somos padres a que aspiremos a que cuando pasemos de este mundo, los que nos rodean, especialmente nuestros hijos, puedan decir: Señor: ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo!

¡Bendiciones!

UNA DECISIÓN QUE SIGUE RELEVANTE AÚN EN LA ERA DEL WHATSAPP

“No sigas a la multitud. ¡Deja que la multitud te siga a ti!”
— Margaret Thatcher

En el año 2009 estaba en Jamaica dando una presentación a un grupo de más de 150 de jóvenes sobre el tema “Como Mantenerse Sexualmente Puro en un Mundo Sexualmente Impuro”.

Comencé con una encuesta. La primera pregunta era: “Cierto o falso: la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo.” Todos, sin excepción, contestaron: ¡Cierto! Pero para su sorpresa les dije: ¡Falso! NO ES CIERTO que la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo. ¡De hecho, ni siquiera la mayoría! Una fuente del gobierno de los Estados Unidos ha declarado que: “¡El 53% de los estudiantes de secundaria no han tenido relaciones sexuales!” (4parents.gov).

Eso, por supuesto, desató una gran polémica. Me dijeron: ¡Eso será allá en Estados Unidos o en Panamá, pero aquí la realidad es otra! Mi respuesta fue: los número exactos varían de país a país, pero el hecho se mantiene: no son la gran mayoría.

Sin duda, tienes tu propia opinión y la respeto, pero la pregunta no es si todo el mundo lo está haciendo. La pregunta es si tú y yo seremos diferentes.

Para ilustrarlo, quiero hacer referencia a una historia que sucedió hace más de 25 siglos pero que sigue siendo relevante aún en la era del INTERNET y el WHATSAPP. En el año 588 antes de Cristo, Jerusalén estaba en ruinas, destruido por un hombre que sabía exactamente como conquistar a una cultura: no con armas ni con dominación sino cambiando la mentalidad de la siguiente generación. Así, el rey Nabucodonosor tomó a los mejores jóvenes de Israel, entre ellos a Daniel y a sus amigos.

Daniel 1:4 dice que tenían que ser “muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.”

Él los estaba endoctrinando con la filosofía, literatura y lengua, o sea la cultura de los babilonios, a fin de cambiar su manera de pensar y así destruir la cultura hebrea a través de las mentes de la próxima generación.

“Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey”. Daniel 1:5

Nabucodonosor fue muy astuto.  A fin de quebrar su resistencia al programa, en lugar del látigo, trató de suavizarlos acostumbrándolos a los lujos del palacio. ¡Qué dilema para estos muchachos! Rebelarse significaría la dura vida de esclavitud o aun la muerte. Estos jóvenes hebreos tuvieron que tomar una resolución.  En esencia, la decisión era esta: ¿Voy a ser como los caldeos o como Dios quiere que sea, aunque tenga que pagar un precio?

Daniel, que no podía tener más de doce años, tomó su decisión. El v.8 nos dice el camino que escogió:

“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse”.

IMG_2821 UNA DECISIÓN QUE SIGUE RELEVANTE AÚN EN LA ERA DEL WHATSAPP¡Alguien ha dicho que no hay historias nuevas, sólo gente nueva que repite las mismas historias!  Al igual que en los tiempos antiguos, el dios de este siglo está tratando de dominar al mundo usando la misma estrategia: trabajar en las mentes de los futuros líderes. Y al igual que los muchachos hebreos, los jóvenes de hoy tienen que tomar la misma decisión: voy a ser como los “caldeos” (como todos los demás) o como Dios quiere, al precio que sea. Afortunadamente, al igual que Daniel, hay muchos jóvenes hoy que también han decidido no contaminarse.

Tú también puedes recurrir al mismo Dios que ayudó a Daniel. Así como él tomó su decisión y Dios le ayudó a ser distinto, Él te puede ayudar a ti, joven, a resplandecer en medio de un mundo en tinieblas. El primer paso es la determinación de ser diferente. ¿Serás como los “caldeos” o como Dios quiere?

¡Bendiciones!