FUERA DEL AGUA

IMG_2661-0 FUERA DEL AGUA
Se dice que durante las Cruzadas en el siglo 12, los cruzados a menudo contrataban mercenarios para pelear por ellos. Debido a que era una guerra “santa”, los cruzados insistían en que éstos tenían que ser bautizados antes de salir a pelear. Pero al bautizarse, los guerrilleros mantenía su espada fuera del agua. En esencia, estaban diciendo: seré de Cristo, ¡pero usaré mi espada como quiera!

Mientras esto puede parecer ridículo para nosotros hoy, es sorprendente cuantas veces pensamos de la misma manera. Venimos a Dios y le decimos, “Señor, aquí estoy. Puedes tomar todo lo que soy, excepto ___________”, (llena el espacio).

Quizás sea la lista de canciones en tu iPod. Quizás sea tu billetera y la manera en que manejas tu dinero. Quizás sea tu manera de hablar. (Conocí a un hombre cuya conversación diaria estaba tan plagada de “metáforas coloridas” que me preguntaba si él sacó la lengua en el bautismo). Quizás sea tu cosmovisión, tus relaciones, tu carrera, tu estilo de vida.

Tememos soltar estas cosas. Como un viejo par de “jeans” nos sentimos cómodos con las cosas tal y como están porque nos dan cierta seguridad física y emocional. Tememos el cambio que podría ocurrir en nuestras vidas si ponemos todo bajo el señorío de Cristo. Tememos que quizás nos diga “Suelta ese pecado, —ese orgullo, esa promiscuidad, ese enojo, esa avaricia— suéltalo, permite que sea lavado. Permíteme revestirte de ‘justicia y paz’ “. Y así marchamos con nuestro pecado en alto fuera del agua.

¿Qué estás manteniendo fuera del agua? En realidad, esos pecados sin confesar están impidiendo que obtengas la plenitud de gozo que Dios tiene para ti en Cristo como Señor. Luchamos bajo el peso de esos pecados, aferrándonos desesperadamente a ellos, por temor al dolor y la incertidumbre de soltarlos, cuando en realidad “el yugo de Cristo es fácil y ligera su carga”.

No fuimos diseñados para atravesar esta vida de manera fragmentada —en esta parte de mi vida viviré para Dios y en esta otra haré lo que me parezca mejor. Todo lo que tenemos y todo lo que somos, debe estar bajo su reino soberano. La paráfrasis de Eugene Peterson, El Mensaje, resumen muy bien la dirección del cristiano que madura diciendo que “todo pensamiento suelto, emoción e impulso tiene que amoldarse a la estructura de una vida moldeada por Cristo”.

Hermano, ¡suelta esa carga! “despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Heb. 12:1). Permite que Cristo lave todo tu ser por el agua y la palabra para que puedas ser santo y sin mancha delante de Él (Ef. 5:26)

¡Bendiciones!

Traducido de Revered’s blog

COMO IDENTIFICAR TUS TALENTOS Y FORTALEZAS NATURALES

¿Alguna vez has deseado con anhelo profundo ser bueno en algo? ¿Realmente bueno? Eso me pasa con el piano. ¡Me fascina! ¡Cada vez que oigo un concierto de Mozart o Beethoven quisiera imaginarme siendo el artista principal y mis dedos volando sobre el teclado! Sin embargo, a pesar de que tomé lecciones de piano cuando niño, y practiqué muchas horas, mi desempeño difícilmente puede considerarse por encima del nivel promedio. ¡En cambio, tengo dos hijos que, sin entrenamiento musical alguno, pueden tocar de oído piezas que ni siquiera puedo soñar ejecutar!

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¿Cuál es la diferencia? Observe la gráfica. Si bien una persona con poco talento natural puede, con gran esfuerzo, llegar a ser bueno en lo que hace, a menudo su empeño lo deja tan agotado que no encuentra mucho deleite en ello.

En cambio, una persona con mucho talento natural puede alcanzar, con relativamente poco esfuerzo, niveles de excelencia que deja boquiabierto a los demás.

Por eso es tan importante aprender a identificar tu talentos y fortalezas naturales. ¡Es la clave de la excelencia! Proverbios 22:29 dice ¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie. (DHH)

Enfocarte en tus talentos naturales también es la clave de la satisfacción laboral. Una encuesta de Gallup reveló que aquellos que tiene la oportunidad de usar sus fortalezas en su labor todos los días estaban más comprometidos con su trabajo y disfrutaban más de la vida en general que aquellos que sólo lo hacían ocasionalmente.

Como descubrir tus talentos naturales
Una manera de conocer tus fortalezas es a través de una evaluación profesional como, por ejemplo, Career Direct, Personality ID o Strength Finder. Los he probado todos y son muy buenos. Siguiendo los “links” podrás encontrar más información de cada uno.

Otra manera efectiva es hacer un inventario informal con base a tus experiencia pasadas. Al hacer tu lista, busca tus talentos naturales en:

1. Las áreas en donde puedes obtener consistentemente un buen desempeño con relativamente poco esfuerzo. Las frase clave es consistentemente. Quizás hoy metiste un gol de chilena que haría orgulloso a Messi. Pero eso no significa que eres candidato a un contrato en la liga española, a menos que puedas demostrar ese nivel de habilidad una y otra vez.

2. Las cosas que te energizan y satisfacen. Tienes que disfrutar lo que haces. Algo que te drena y desmotiva no es una de tus fortalezas. En mi caso, por ejemplo, me gusta lavar los platos (¡sí, leyó bien: lavar los platos!). No porque me deleita andar con grasa y suciedad, sino por la satisfacción que me da dejar todo limpio y en orden, lo cual es un reflejo de mi fortaleza de ser disciplinado. Por supuesto, esto no sugiere un futuro brillante como lavaplatos. Más bien indica que puedo funcionar bien en trabajos que requieren persistencia y atención a detalles aun en las labores que a nadie le gusta. (¡Además, mi “don” embona muy bien con el de mi esposa que es una excelente cocinera!).

3. Las cosas que aprendes rápidamente. El experto en liderazgo John Maxwell ha dicho que todos somos intuitivos en nuestras áreas de fortaleza. Captamos las cosas mucho antes que aquellos que no lo son. La velocidad con la que aprendes una nueva habilidad sugiere la presencia de un talento natural.

4. Las habilidades que se manifiestan desde tu niñez. Tus fortalezas son innatas. Naciste con ellas. Por eso, aunque no siempre, los dones naturales tienden manifestarse desde temprana edad. Mozart, por ejemplo, tocaba el violín y el piano desde los tres años, y a los cinco, ¡ya estaba componiendo y dando conciertos!

5. Las áreas donde otros reconocen que eres bueno. El talento se ve. Si constantemente recibes halagos y comentarios por tu buen desempeño en algo, ¡explóralo! ¡Puede ser que has tropezado con uno de tus talentos naturales!

En ambos casos, tanto con el método de evaluación profesional como el informal, este proceso de búsqueda de tus talentos y fortalezas naturales es aun más efectivo si puedes contar con la ayuda de un Coach Certificado. Él te puede dar un punto de vista objetivo y ayudarte a interpretar la información en los reportes y traducirlos en puntos de acción específicos. ¡Al fin y al cabo, el objetivo no es conocer tus dones sino usarlos! Como bien dijo Benjamín Franklin: “No escondas tus talentos; te fueron dados para ser usados. ¿De qué sirve un reloj de sol en la sombra?”

Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. (1 Peter 4:10). Dios ha dado algo a cada uno. Eso te incluye a ti. Te corresponde descubrirlo y usarlo con sabiduría. ¿Te animas?

JOVEN: ¿SERÁS COMO LOS CALDEOS?

“Los jóvenes no son el 100% de la población. Pero si son el 100% del futuro”. Zig Ziglar:

20130711-093127-p.m. JOVEN: ¿SERÁS COMO LOS CALDEOS?

En el año 2009 yo estaba en Jamaica dando una presentación a un grupo de más de 150 de jóvenes sobre el tema “Como Mantenerse Sexualmente Puro en un Mundo Sexualmente Impuro”.

Comencé con una encuesta. La primera pregunta era: “Cierto o falso: la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo.” Todos, sin excepción, contestaron: ¡Cierto! Pero para su sorpresa les dije: ¡Falso! NO es cierto que la gran mayoría de los adolescentes está teniendo sexo. ¡De hecho, ni siquiera la mayoría! Una fuente del gobierno de los Estados Unidos ha declarado que: “¡El 53% de los estudiantes de secundaria no han tenido relaciones sexuales!” (4parents.gov).

Por supuesto, eso desató una gran polémica. Muchos me dijeron: ¡Eso será allá en Estados Unidos o en Panamá, pero aquí la realidad es otra! Los número exactos varían de país a país, pero el hecho se mantiene: no son la gran mayoría. Pero la pregunta no es si todo el mundo lo está haciendo. La pregunta es si tú y yo seremos diferentes.

Para ilustrarlo, quiero hacer referencia a una historia que sucedió hace más de 25 siglos pero que es tan relevante como el periódico de hoy. 600 años antes de Cristo, Jerusalén estaba en ruinas, destruido por un hombre que sabía exactamente como conquistar a una cultura: no con armas ni con dominación sino cambiando la mentalidad de su juventud. Así que Nabucodonosor tomó a los mejores jóvenes de Israel, entre ellos a Daniel y a sus amigos.

Daniel 1:4 dice que tenían que ser “muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.”

Se les estaba endoctrinando con la filosofía, literatura y lengua, o sea la cultura de los babilonios, a fin de cambiar su manera de pensar y así destruir la cultura hebrea a través de las mentes de la próxima generación.

Daniel 1:5
Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey.

Nabucodonosor fue muy astuto. A fin de quebrar su resistencia al programa, en lugar del látigo, trató de suavizarlos acostumbrándolos a los lujos del palacio. ¡Qué dilema para estos muchachos! Rebelarse significaría la dura vida de esclavitud o aún la muerte. Estos jóvenes hebreos tuvieron que tomar una resolución. En esencia, la decisión era esta: ¿Voy a ser como los caldeos o como Dios quiere que sea, aunque tenga que pagar un precio?

El v.8 nos dice el camino que tomó Daniel:
“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.

¡Alguien ha dicho que no hay historias nuevas, sólo gente nueva que repite las mismas historias! Al igual que en los tiempos antiguos, el dios de este siglo está tratando de dominar al mundo usando la misma estrategia: trabajando en las mentes de los futuros líderes. Y al igual que los muchachos hebreos, los jóvenes de hoy tienen que tomar la misma decisión: voy a ser como los “caldeos” (como todos los demás) o como Dios quiere, al precio que sea. Afortunadamente, al igual que Daniel, hay jóvenes hoy que también han decidido no contaminarse.

Tú también puedes recurrir al mismo Dios que ayudó a Daniel. Así como él tomó su decisión y Dios le ayudó a ser distinto, Él te puede ayudar a ti, joven, a resplandecer en medio de un mundo en tinieblas. El primer paso es la determinación de ser diferente. ¿Serás como los “caldeos” o como Dios quiere?

¿Qué es “Coaching”?

20120623-081122-a.m. ¿Qué es "Coaching"?
¿Qué es Coaching?
Imagina una relación enteramente enfocada en ti…
Imagina a alguien que no sólo te oye sino que realmente te escucha…
¡Imagina una relación en tu vida con alguien que a veces está más comprometida con tu éxito que tú mismo!
¡Imagina a alguien que ve más allá de tu desempeño y percibe lo enorme de tu potencial!
Cuando pienso en todo esto y en especial la última frase sobre el potencial, siempre recuerdo la hermosa escena en las Sagradas Escrituras donde se narra como Simón Pedro conoció al Señor Jesús. Después de presenciar la pesca milagrosa, la reacción inmediata del rudo pescador fue postrarse de rodillas y clamar “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador… Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.” Lucas 5: 8,10.
Pedro sólo veía en sí mismo un pecador “bueno-para-nada”. Pero Jesús vio más allá de la condición al potencial.
El “coaching” es un proceso interactivo que busca elevar el desempeño de las personas liberando su potencial y llevando su rendimiento al máximo.
Es interactivo porque en lugar de una conversación de una sola vía, el Coach hábilmente motiva al participante a generar sus propias soluciones escuchándolo atentamente y haciéndole preguntas que invitan a la reflexión e introspección.

Lo que NO es coaching
Todos estamos familiarizados con la palabra “coach” o entrenador en el contexto deportivo. Desafortunadamente, esa asociación también conlleva algunos malos entendidos acerca de lo que es el concepto moderno de coaching. Es importante aclararlos, razón por la que usualmente tomo tiempo para lidiarlo durante la sesión inicial de coaching, a fin de deslindar expectativas.

Coaching no es instrucción ni enseñanza. A menudo se espera que el Coach instruya al participante indicándole lo que debe hacer. Si bien él pudiera tomar ese senda, el Coach sabio sabe que es mucho más efectivo permitir que participante descubra sus propias soluciones. Primero, por que es mucho más probable que les de seguimiento. Segundo, porque minimiza la dependencia en el Coach y le permite usar sus propios recursos en el futuro. Y tercero, porque desarrolla la confianza interna del participante.

Coaching no es mentoría. Un mentor guía a su aconsejado con a base a sus experiencias. Esto, por supuesto, tiene su lugar e importancia, pero tiene dos grandes desventajas: primero, presupone que la forma que el mentor hace las cosas es la mejor, y segundo, asume que simplemente porque algo funcionó para él, también debe funcionar para el participante. A menudo para ilustrar este punto, me quito mis anteojos y lo ofrezco a mi interlocutor diciendo: “Toma. Prueba esto, ¡Me han funcionado muy bien!” En el coaching la experiencia del Coach no es lo más relevante, sino el proceso del coaching en sí. De hecho, el buen Coach se abstiene de compartir sus experiencias salvo que el participante lo solicite.

El coaching no es consejería ni psicoterapia. Estas disciplinas se enfocan en el pasado para mejorar el presente. En cambio, el coaching se enfoca en el presente para mejorar el futuro. La consejería es reactiva mientras que el coaching es proactivo.

El Coach no es simplemente un buen amigo o un hombro sobre el cual llorar. La diferencia es que un buen amigo no siempre estará dispuesto a hacer las preguntas difíciles por temor a perjudicar la relación. El Coach no tiene esas limitaciones. Si bien un buen Coach puede y debe empatizar con los desafíos que enfrenta el participante, también tiene el coraje para confrontarlo y motivarlo a superarlos.

En resumen, la tarea del Coach no es transmitir conocimientos, experiencias ni resolver problemas. Consiste en servir de caja de resonancia, posibilitar e estimular el pensamiento creativo, ser un catalizador de la conciencia. En el coaching, el participante busca al Coach para que lo acompañe en ese proceso de cambio actuando como un espejo, pero no dándole respuestas sino permitiéndole que las busque por sí mismo.

“Desde que tengo un ‘coach’ mis objetivos personales los veo desde otra perspectiva, ahora son más claros, están más cerca y TODOS se pueden lograr.”

David Dimas
Estudiante
ULACIT