LA VERDADERA HISTORIA DE AMOR DEL TITANIC

“El matrimonio es exitoso sólo como un compromiso de por vida sin cláusulas de escape” – Dr. James Dobson

Al escuchar Titanic, quizás pensaste en la aclamada película lanzada en 1997, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, que relata un romance en el contexto de la tragedia del fatídico primer viaje del barco que se hundió en las aguas de Atlántico Norte en abril de 1912. Aunque no lo creas, la idílica historia de amor que dramatizaron los protagonistas es completamente ficticia.

Lo que muchos desconocen es que sí hubo un matrimonio que protagonizó una verdadera historia de amor abordo del Titanic.

En el año 2013 tuve el privilegio de visitar el museo del Titanic en Atlanta, que se abrió en el año del centenario de la tragedia. El museo relata muchos aspectos del siniestro incluyendo detalles de la vida de algunos pasajeros. Una historia que me llamó la atención fue la de Isidor e Ida Strauss.

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Isidor e Ida eran de origen alemán. Él era un exitoso empresario que, junto a su hermano Nathan, era co-dueño de la cadena de almacenes Macy’s con sede en Nueva York (que aún existe hoy día).

Tenían 40 años de casados y siete hijos. Eran un matrimonio muy comprometido y se escribían cartas todos los días cuando estaban separados.

Regresando a Nueva York de un viaje a Europa, Isidor y su esposa eran pasajeros viajando en primera clase a bordo del Titanic. Una vez claro de que el hundimiento del barco era inevitable luego del choque con el iceberg, Ida rehusó subir a un bote salvavidas sin su esposo. Aunque a él se le ofreció un puesto en el bote para acompañar a su esposa, él lo rechazó mientras hubieran aún mujeres y niños sin bote salvavidas. Ella insistió: “No me separé de mi esposo; como hemos vivido, así moriremos, juntos.” Isidor e Ida fueron vistos por última vez sobre la cubierta tomados del brazo. Testigos describieron la escena como una extraordinaria exhibición de amor y devoción. Ambos murieron el 15 de abril cuando el barco se hundió a las 2:20 AM.

El amor de Isidor e Ida ha sido inmortalizado en un mausoleo en Bronx, Nueva York, con esta hermosa cita de la Biblia:

“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos”. – Cantar de Cantares 8:7

¿No es hermoso encontrar historias como esta? Pero quizás al evaluar tu matrimonio, suspiras al pensar que ni tú ni tu cónyuge tienen ese nivel de compromiso que tenían Isidoro e Ida. Aún así, tengo una palabra de aliento para usted.

Hay un interesante estudio a nivel nacional en Estados Unidos citado por Enfoque a la Familia. Parejas que, en una escala de 1 a 7, calificaron sus matrimonios con “uno” (muy malo) tuvieron avances increíbles en sólo cinco años. De hecho, 77% de los que lo calificaron de uno lo calificaron de siete después de sólo cinco años. ¿Cuál fue la gran terapia innovadora? ¡Ninguna! Muchas hicieron poco. Simplemente persistieron y las cosas mejoraron. El compromiso de quedarse ahí fue lo que hizo la diferencia.

Si eres casado, te invito a renovar hoy tu determinación a honrar esos votos que hiciste en el altar años atrás. No taches la cláusula “hasta que la muerte nos separe”. Persiste. Más adelante mirarás atrás con gratitud por ello.

¡Bendiciones!

¡HOY CUMPLIMOS 30 AÑOS DE CASADOS!

20131130-050906-p.m. ¡HOY CUMPLIMOS 30 AÑOS DE CASADOS!

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su [hogar] sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”.
Mateo 7:24-25

El 3 de diciembre 1983 unimos nuestras vidas en sagrado matrimonio. Treinta años después, 5 hijos, libras más y cabellos menos, ¡aún estamos aquí! Si alguien nos preguntara cual es nuestro “secreto”, rápidamente le diríamos que ha sido sólo la ayuda de Dios.

A lo largo de los años, hemos tratado de descubrir lo que hace que un matrimonio funcione. Sólo fue en el año 2006 que logramos condensarlo en cuatro principios básicos, que llamamos las cuatro “C”s de un matrimonio saludable: Cristo, compromiso, comunicación y consideración. Permítanos explicar cada uno brevemente.

1. Nuestro hogar está fundado en Cristo. Una casa firme comienza con un fundamento firme. En el pasaje citado arriba, Jesús prometió que si escuchamos y obedecemos su palabra y nuestro hogar ¡sería indestructible! Para nosotros, implementar esto significa que:

  • Individualmente cultivamos nuestra relación personal con Dios.
  • Tomamos nuestras decisiones basadas en los principios eternos de la palabra de Dios, la Biblia.
  • Tomamos tiempo para orar juntos como pareja.

2. Estamos comprometidos el uno con el otro “hasta que la muerte nos separe” Mateo 19:5-6. Para nosotros esto significa que tenemos el compromiso de quedarnos ahí y hacer que el matrimonio funcione. En las buenas y en las malas; cuando nos sentimos derretidos el uno por el otro y cuando no hay mayor emoción. Hemos renunciado al divorcio como solución y también a buscar en terceras personas lo que en un momento dado no encontramos en el otro.

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3. Tomamos tiempo para la buena comunicación. “… y hablaré a su corazón.” Oseas 2:14. Significa que separamos tiempo de calidad para conversaciones sobre temas íntimos y tenemos libertad para expresarlos con franqueza.

4. Buscamos entender y satisfacer las necesidades el uno del otro. Practicamos la regla de oro: “Lo que quieres que [tu cónyuge] haga contigo, así también hazlo tú con [ella/el]”. Lucas 6:31.

¿Practicamos todo esto a la perfección? No. Les aseguramos que no todo ha sido un camino de rosas en estos treinta años. Pero cuando las cosas van mal, estos principios han sido como un mapa que nos muestra el camino de vuelta y, con la ayuda de Dios, hemos perseverado. ¡Tú también puedes! Indistintamente de lo que estás atravesando en tu matrimonio, te garantizamos que vale la pena seguir intentando. ¿Te animas?

¡Bendiciones!

Wesley y Yolanda
3 de diciembre 2013