CINCO PREGUNTAS EFECTIVAS PARA EL AÑO 2016

img_3427-300x169   CINCO PREGUNTAS EFECTIVAS PARA EL AÑO 2016

Señor: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” — Salmo 90:12

Piensa en el tiempo como si fuera dinero.  Ahora medita en el año que acaba de pasar. “¿Estás satisfecho con lo que “compraste” con tu tiempo?

Para evaluar lo más objetivamente posible tu efectividad en el uso del tiempo, hazte las siguientes cinco preguntas:

1. ¿De qué estoy agradecido? 

“Bendito el Señor, cada día nos colma de bendiciones, el Dios de nuestra Salvación”  Salmo 68:19

Dios me está ayudando a cultivar el hábito de ver las cosas por las cuales le puedo estar agradecido. Si Él me bendice cada día, quiero regresar como el leproso samaritano sanado y decir “¡Gracias!”.

Aunque el 2015 haya sido difícil, si te lo propones, te aseguro que hallarás muchísimas cosas por las cuales estar agradecido. ¡Solo basta, por ejemplo, una visita al hospital y observar cuantas personas no tienen la salud que tú disfrutas!


2. ¿Fui efectivo en avanzar hacia mis sueños y metas? 

Dios te ha traído a este mundo con un propósito. Y sin dudas tienes sueños y anhelos. ¿Se reflejan en el uso del tiempo? ¿Por qué no? ¿Será que las metas no fueron lo suficientemente claras o concisas? ¿Te enredaste en otras cosas? ¡El cambio de año es una excelente coyuntura para corregir el rumbo!

3. ¿Qué logré?

Seguramente tuviste algunos éxitos en este periodo que te hacen sacar el pecho con orgullo y satisfacción. ¡Toma tiempo para reconocerlos y celebrar!

4. ¿Qué no logré? ¿Por qué? 

“O permitimos que nuestro pasado nos golpee o permitimos que nos instruya” —Zig Ziglar

Sin duda, no todo fue éxito y celebración. De seguro hubo también reveses y desilusión. Si eres como yo, probablemente tratas de olvidar los fracasos lo más rápido que puedas. Pero he aprendido que si trato de “pasar la página” de la derrota demasiado pronto no aprenderé nada él.  Así que me obligo a soportar el dolor de contemplar el descalabro hasta que pueda responder a la pregunta: “Señor: ¿Qué quieres que aprenda de esto?” Recuerda siempre que no se trata de buscar culpables sino lecciones. Eso sí: una vez captado el mensaje, ¡supéralo y sigue adelante con tu vida!

5. ¿Qué debo cambiar?

Si supieras que sólo tienes una semana, un trimestre o un año más de vida, ¿Qué harías diferente? La vida es demasiada corta para dedicarla a trivialidades. Enfócate en lo que realmente hará la diferencia… ¡en la eternidad!
Al comenzar este nuevo año, ¿por qué no tomas un momento para reflexionar y meditar en las lecciones que te dejó el que se fue?
¡Bendiciones y feliz año 2016!

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