CINCO PREGUNTAS EFECTIVAS PARA EVALUAR EL AÑO QUE PASÓ

Señor: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” — Salmo 90:12

IMG_2620 CINCO PREGUNTAS EFECTIVAS PARA EVALUAR EL AÑO QUE PASÓQuiero compartir con usted una práctica personal; algo que trato de hacer al finalizar cada semana, trimestre o año:

Pienso en el tiempo como si fuera dinero.  Luego medito en el periodo que acaba de pasar y me hago esta interrogante: “¿Estás satisfecho con lo que “compraste” con tu tiempo? Más importante aún, ¿Estaría Dios contento con tu inversión?” Al hacer esta reflexión procuro recordar que mi objetivo no es inducir culpabilidad sino aprender y mejorar.

Para evaluar lo más objetivamente posible mi efectividad en el uso del tiempo, me hago las siguientes cinco preguntas:

1. ¿De qué estoy agradecido? 

“Bendito el Señor, cada día nos colma de bendiciones, el Dios de nuestra Salvación”  Salmo 68:19

Dios me está ayudando a cultivar el hábito de ver las cosas por las cuales le puedo bendecir. Si Él me bendice cada día, quiero regresar como el leproso samaritano sanado y decir “¡Gracias!”.

Quizás el año que pasó fue difícil para ti, como lo fue para mí. Aún así, si te lo propones, te aseguro que hallarás muchísimas cosas por las cuales estar agradecido. ¡Basta, por ejemplo, una visita al hospital y observar cuantas personas no tienen la salud que tú disfrutas!

2. ¿Fui efectivo en avanzar hacia mi misión, visión y metas? 

“Si lo que estás haciendo no te ayuda a avanzar hacia tus metas, entonces te está alejando de tus metas.” —Brian Tracy

Dios me ha traído a este mundo con un propósito. ¿Se refleja en mi uso del tiempo? ¿Por qué no? ¿Será que las metas no fueron lo suficientemente claras o concisas? ¿Me enredé en otras cosas? ¡Ésta es un una excelente coyuntura para corregir el rumbo!

3. ¿Qué logré?
Seguramente tuviste algunos éxitos en este periodo que te hacen sacar el pecho con orgullo y satisfacción. Toma tiempo para reconocerlos y celebrar. Esto es especialmente importante si la victoria —como a menudo sucede— fue producto del trabajo en equipo. Sé deliberado en celebrar con ellos el éxito alcanzado. No tienes que hacer grandes titulares en los medios, pero tampoco lo dejes pasar desapercibido.

4. ¿Qué no logré? ¿Por qué?

“O permitimos que nuestro pasado nos golpee o permitimos que nos instruya” —Zig Ziglar

Sin duda, no todo fue éxito y celebración. De seguro hubo también reveses y desilusión. Si eres como yo, probablemente tratas de olvidar los fracasos lo más rápido que puedas. Pero he aprendido que si huyo demasiado pronto de la derrota no aprenderé nada él.  Así que trato de soportar el dolor de contemplar el descalabro hasta que pueda responder a la pregunta: “Señor: ¿Qué quieres que aprenda de esto?” No se trata de buscar culpables sino lecciones. Eso sí: una vez captado el mensaje, ¡lo supero y sigo adelante con mi vida!

5. ¿Qué debo cambiar?

“Recuerda, lo único constante es el cambio; crecer es opcional”.

Si supiera que sólo tengo una semana, un trimestre o un año más de vida, ¿Qué haría diferente? La vida es demasiada corta para dedicarla a trivialidades. Enfoquémonos en lo que realmente hará la diferencia… ¡en la eternidad!

Me gusta pensar cuatro categorías:
Cosas que voy a comenzar a hacer.
Cosas que voy a hacer más.
Cosas que voy a hacer menos.
Cosas que voy a dejar de hacer del todo.

Al comenzar este nuevo año toma un momento para reflexionar y meditar en las lecciones que nos dejó el que se fue.

Bendiciones y feliz año nuevo!

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