COMO CREAR Y MANTENER UN BUEN HÁBITO (3ra parte)

Paso 2: Diseñar el Ciclo del Hábito

“El camino más rápido al éxito es reemplazar hábitos malos con hábitos buenos”. Tom Ziglar

En nuestro primer escrito iniciamos este tema sobre la importancia de cultivar y mantener buenos hábitos. En el segundo, vimos que el primer paso es tener un buen porqué. Ahora queremos explorar el siguiente: diseñar el ciclo del hábito. 
Tener conciencia de cómo funciona un hábito te da una enorme ventaja a la hora de reemplazar malos hábitos y con buenos. Es simplemente un paso gigantesco en la dirección correcta.  

El Ciclo del Hábito está muy bien explicado e ilustrado en el libro “bestseller” “El Poder de los Hábitos“, por Charles Duhigg. (Si gusta, puede ver el resumen del libro que hice aquí).

Todo hábito tienen tres partes básicas: recorderis, rutina y recompensa.  El recorderis es el detonante del hábito, la rutina es el hábito en sí y la recompensa es el provecho que sacamos.  

img_3947 COMO CREAR Y MANTENER UN BUEN HÁBITO (3ra parte)
Típicamente, el recorderis puede cierta hora de día, un lugar específico, un estado de ánimo, una acción previa o alguien que nos acompaña. En cada caso, es la señal que le dice al cerebro que debe entrar a funcionar en modo automático y ejecutar la rutina. La rutina es el comportamiento que exhibimos y es la parte más visible y obvia del hábito.  Es lo que queremos cambiar cuando se trata de hábitos malos. La recompensa es lo que te mantiene repitiendo el hábito una y otra vez hasta que queda firmemente arraigado al punto que ni siquiera tienes que pensar para ejecutarlo; se ha vuelto automático: “Cuando veo [recorderis] hago [rutina] para obtener [recompensa]“.  

Digamos, por ejemplo, que cada vez que tomas un receso tienes el hábito ir a la cafetería a comprar una soda y una galleta con chispas de chocolate y comerlo mientras conversas con tus compañeros. Aunque inofensivo al principio, ahora te das cuenta de que lo haces todos los días y se está reflejando en tu cintura y peso. ¿Cuál sería el ciclo de este hábito? Veamos: 

  • El recorderis: la hora del receso.  
  • La rutina: ir a la cafetería y comprar la soda y la galleta y consumirlos en compañía de otros compañeros de trabajo.  
  • La recompensa: despejar la mente y socializar.  

 La buena noticia en que no tenemos que ser esclavos de ningún hábito por más atrincherado que esté. Al entender cómo funciona el ciclo del hábito y haciendo unos ajustes simples podemos convertir malos hábitos en buenos. Una vez descifrado el hábito en sus componentes podemos re-diseñarlo para que funcione a favor nuestro. La clave es identificar el recorderis y la recompensa y encontrar una manera de obtener la misma recompensa con una rutina diferente. 

En el caso de la cafetería, si la recompensa es socializar podemos comprar una manzana y una botella de agua mientras conversamos. Si la recompensa es despejar la mente, podemos dar un paseo.  

Por supuesto que no todo hábito puede ser reemplazado tan fácilmente como dejar de comer sodas galletas en una cafetería. Pero este proceso constituye la infraestructura de la estrategia que usaremos para reestructurar el hábito y mantenerlo de una manera consistente. Eso lo veremos en nuestro próximo escrito. 

Por mientras, permítame preguntar: ¿Has identificado por lo menos un hábito que te impide avanzar hacia tus objetivos? ¿Por qué quieres cambiarlo? ¿Basado en lo hemos explicado arriba puedes identificar sus componentes? 

¡Bendiciones!

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