ELIMINEMOS LAS EXCUSAS… PARA NO SER AGRADECIDOS

“Tendemos a olvidar que la felicidad no viene como resultado de obtener algo que no teníamos, sino en reconocer y apreciar lo ya tenemos” ~ Frederick Keonig

¿Alguna vez te haz hallado en una situación en donde deberías dar gracias y no lo haz hecho? ¡Yo también! ¡Y al estudiar el siguiente pasaje me doy cuenta no fui el primero!

Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. Respondiendo Jesús, dijo:¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? Lucas 17:15-17

Jesús expresó su asombro –y desagrado– con los nueve leprosos malagradecidos que no regresaron a decir gracias por el favor recibido. Sin duda, cada uno de ellos tenía –en su mente– una buena excusa justificar su decisión, pero lo cierto es que El Señor se entristeció.

Veamos algunas de las excusas más comunes que usamos para no decir “¡Gracias!”. ¿Te identificas con alguna?

Excusa #1: No es que sea malagradecido. Simplemente no soy muy bueno expresándolo.
La gratitud cobra vida con la acción no la intención. Alguien ha dicho que “sentir gratitud y no expresarlo es como envolver un regalo y no entregarlo”.

Excusa #2: No tengo nada de que dar gracias.
¿De veras? El salmista dice: “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación”. Salmo 68:19. Es asunto de enfoque. Si en lugar de fijarnos en lo que nos falta ponemos la mirada en todo lo que tenemos descubriríamos muchas razones por la cual estar agradecidos.

Por ejemplo, cada vez que llevo a mi madre al hospital a su cita médica y miro alrededor, me doy cuenta que soy muy afortunado de gozar de salud. No necesito bastón, ni muletas, ni sillas de ruedas, ni estoy postrado en una camilla.

Excusa #3: Ok, ok; sí tengo algo de qué dar gracias, pero no es nada grande.
Aprendamos a ser agradecidos aún por las cosas pequeñas. Lo que aprecias aumenta su valor. Y cuando nos quejamos menos obtenemos. ¡Qué bien lo expresó Max Lucado: “El diablo no tiene que robarte nada para hacerte miserable, sólo tiene hacer que lo des por hecho”!

Excusa #4: Está bien, lo haré… pero después. Ahorita no tengo ganas.
Ser agradecido no depende de tus sentimientos sino de tu voluntad. Expresa gratitud a pesar de tus sentimientos. Los murmuradores quieren sentirse bien antes de hacer lo correcto mientras que lo agradecidos han aprendido sentirse bien por hacer lo correcto.

20131227-081840-a.m. ELIMINEMOS LAS EXCUSAS... PARA NO SER AGRADECIDOS

Aun en momentos difíciles es importante ser agradecido, de hecho aún más importante. ¿Sabías que el día de acción de gracias fue declarado día feriado por el Presidente Abraham Lincoln en 1863 en pleno apogeo de la guerra civil? La gratitud ayuda a disipar el temor y fortalecer la fe.

Uno de las prácticas más beneficiosas que he adoptado es mirar hacia atrás al final del año y mirar todas aquellas cosas por las cuales puedo dar gracias a Dios. ¿Y tú? ¿Qué bendiciones has recibido en el 2013?

¡Saludos y felicidades en el año nuevo!

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