¿Eres Intencional en Pensar en la Próxima Generación?

Por Dave McAuley y Wesley Jones
El que instruye a su hijo no sólo lo instruye a él, sino también a su nieto, y así sucesivamente hasta el final de las generaciones. – Proverbio Hebreo

20131113-034926-p.m. ¿Eres Intencional en Pensar en la Próxima Generación?
Construir un legado comienza pensando en la próxima generación. Demasiadas veces establecemos metas miopes. Limitamos nuestras expectativas estableciendo metas para simplemente modificar el presente en vez de fijar objetivos con una clara visión de impactar tanto el presente como el futuro.

Si podemos entrenarnos a pensar en la próxima generación en todo lo que hacemos, nuestro impacto se extenderá más allá de nuestro tiempo de vida. Ambos (Dave y Wesley) vimos un ejemplo de esto en nuestro respectivos abuelos. John Curran, el abuelo de Dave, era un verdadero líder siervo que invirtió en la vida de otros. Igualmente, Ephraim S. Alphonse, abuelo de Wesley, fue un hombre de Dios que impactó a nuestra generación. Sus respectivos legados vivirán a través de los hijos y nietos que ellos influenciaron durante sus vidas.

Al pueblo judío se les enseñó esto por medio de la repetición del Shema, que se registra en Deuteronomio 6:4-9:

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

La verdad fundamental que todos los israelitas debían abrazar era su compromiso de amar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas, y no correr tras los dioses falsos de otras naciones. Mientras Israel hiciera esto, Dios los bendeciría como nación. Algunas generaciones cumplieron con este compromiso; otros no. Pero siempre hubo un “remanente” en cada generación que pasaría este legado a sus hijos. Ellos sabían que era una verdad eterna y que estaban construyendo un legado al entregarse a la próxima generación.

Este es un asombroso ejemplo del corazón de Dios hacia la influencia generacional. ¿Lideras pensando en la próxima generación? ¿Cómo se vería esto en tu organización y con tu equipo?

Como líder cristiano, debes esforzarte en extender tu influencia más allá de aquellos en tu influencia inmediata derramando en ellos valores que puedan pasar a otros que quizás nunca conozcas. La influencia generacional es esencial para crear un legado duradero. ¿Qué valores y principios quisieras transferir a la siguiente generación como parte de tu legado?

¿Estás siendo intencional acerca de construir un legado a través de aquellos a quienes lideras hoy? Simplemente invierte en la vida de otros. No tienes que llenarlos sólo derrama un poquito de ti en ellos cada día y tu legado comienza.

Liderando para servir,
Dave McAuley y Wesley Jones

Did you like this? Share it: