¿ESTÁS CONDUCIENDO CON PUNTOS CIEGOS?

La tragedia más grande en la vida no es la ceguera. ¡Es tener vista pero no visión! –Hellen Keller

20130902-011012-p.m. ¿ESTÁS CONDUCIENDO CON PUNTOS CIEGOS?
¿Alguna vez has estado a punto de tener un accidente al cambiar de carril porque el otro conductor estaba manejando en tu punto ciego? Yo sí. Recientemente mi espejo retrovisor derecho se rompió y tuve que comprar un repuesto lo antes posible pues me vi expuesto a esa situación desagradable muchas veces.

Manejar sin espejo retrovisor es peligroso porque no puedes ver a tiempo lo que viene por detrás o a tu lado en tu punto ciego. A veces el daño puede ser mínimo, pero a veces las consecuencias pueden ser mortales.

Lo mismo es cierto en nuestras vidas. Todos tenemos puntos ciegos. John Maxwell, define un punto ciego como un área en nuestras vidas en la que continuamente no vemos la situación de una manera realista. Puede ser una debilidad de carácter, una adicción, ego, inocencia, o no poner atención a los detallas. Por ejemplo, puede ser un líder dominante que ha demostrado mucha capacidad de producir resultados pero que no se explica por qué ha dejando una estela de relaciones rotas a su paso.

Son debilidades en nuestra personalidad que simplemente no vemos. Al no estar consciente de esos puntos ciegos quedamos expuestos al peligro de chocar con otras personas. Al igual que con un automóvil, a veces las consecuencias pueden ser triviales, pero muchas veces pueden ser funestas, matando la relación.

Como con el automóvil, es crucial tener buenos “espejos” que nos ayuden a detectar nuestros puntos ciegos. Uno de ellos son las otras personas. Una de las cosas más efectivas que puedes hacer para identificar tus puntos ciegos es abrirte a otra persona de confianza. Puede ser un amigo, padre, cónyuge, pastor o maestro que te conoce bien y realmente se interesa por ti, lo suficiente como para decirte la verdad… aunque duela.

Lo importante de esa otra persona, no es tanto lo que sabe sino el hecho de que se interesa en tu bienestar. Permítame ilustrar. Supón que eres es un conductor experimentado que está tratando de sacar un camión grande en reversa. Tu ayudante se ha bajado, y estando en pie detrás del vehículo, te está haciendo señas de cuando avanzar o parar en función del tráfico y los obstáculos adyacentes. A pesar de que él ni siquiera saber conducir, ¡usted sigue sus indicaciones! ¿Por qué? Porque desde su punto de vista el puede ver lo que tú no, y confías en que él no te va llevar a chocarte.

Por eso, no rechaces la observación de aquellos que te corrigen, la Biblia dice:
Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece. Proverbios 27:6
A veces es necesario buscar a alguien de afuera para servir de “espejo retrovisor”. Un buen Coach puede ser de ayuda. El proceso del “coaching”, bien ejecutado, puede ayudarte a identificar esos puntos ciegos que están deteniendo tu crecimiento menoscabando tu liderazgo.

Recuerda: todos tenemos puntos ciegos y, por lo tanto, necesitamos ayuda. No los puedes ver, pues, por definición, son puntos ciegos. Y por eso precisamos la ayuda de otros. ¡Búscala!

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