Las Características de la Obra que Dios Respalda

“Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero…Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.” Gen. 39:2-3

Imagina que pudieras tener la absoluta certeza de que Dios respalda tu vida y todo lo que haces así como lo hizo con José. ¿Qué diferencia haría? ¡Mucha! ¿verdad? Pero, ¿es posible tener esa clase de seguridad? La respuesta es, sí. ¡Absolutamente!
Para sustentarlo quiero referirme a un libro que ha impactado mi vida y que considero todo cristiano debe tener en su

img_3659 Las Características de la Obra que Dios Respalda biblioteca: “Sentado, Andando, Firmes” escrito por el pastor y evangelista chino Watchman Nee (1903-1972). Es un libro corto pero profundo. En esencia un estudio bíblico del libro de Efesios que destaca los privilegios y deberes de nuestra posición en Cristo Jesús.
En la parte final del libro, Nee describe, con meridiana precisión, las cuatro características de la obra que Dios respalda. En este escrito exploraremos el primero. A continuación, las palabras de Nee:

“¿Tenemos tal comunión con el Señor que él nos respalda en lo que hacemos? A menudo nos encontraremos en situaciones en que sólo las promesas de Dios nos sustentan. La pregunta es, ¿nos respaldará? ¿Puede Él respaldarnos?
Permíteme delinear las cuatro características esenciales de una obra que Dios respalda completamente. El primer requisito vital es una verdadera revelación a nuestros corazones del propósito eterno de Dios. Esto es indispensable. Si estoy trabajando en la construcción de un edificio, necesito saber si el objetivo es construir un garaje o un hangar para un avión o un palacio. Aunque sea como mano de obra no calificada, necesito ver el diseño o no podré ser un trabajador inteligente.
Hoy día, la mayoría de los cristianos asumen que toda obra evangelística es la obra de Dios. Pero el evangelismo nunca puede ser algo aislado. Tiene que integrarse al plan completo de Dios, pues es, de hecho, un medio para un fin. El fin es la preeminencia del Hijo de Dios, y el evangelismo es traer a los hijos entre los cuales él será preeminente.
En los días de Pablo cada creyente tenía una relación específica con el propósito eterno de Dios (véase Efesios 4:11-16). Eso no debería ser menos cierto hoy… Es un asunto de identificar mi propósito con el propósito eterno de Dios. Toda obra cristiana que no se alinea de esa manera es fragmentaria, aislada y eventualmente conducirá a nada.
Tenemos que buscar de Dios una revelación a nuestros corazones por el Espíritu Santo del “designio de su voluntad” (Efesios 1:9-12) y luego preguntarnos “la obra que estoy haciendo se alinea con eso” ? Una vez definido eso, todas las dudas menores en asuntos de guianza diaria se resolverán solos.”

Interesante, ¿verdad? En mi próximo escrito continuaré con las otras características. Por mientras, permíteme preguntarte: ¿Cómo se alinea tu vida y tu obra con lo que Dios esta haciendo?
¡Bendiciones!

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