No le Temas al Futuro

“No temas al futuro, ya Dios está allí.” – Juan Carlos Flores

Un jefe árabe cuenta la historia de un espía que fue capturado y sentenciado a muerte por el general del ejército de Persia. Este general tenía una extraña costumbre de darle a los criminales sentenciados la libertad de escoger entre el pelotón de fusilamiento y “la gran puerta negra”.

Llegó el momento de la ejecución y los guardias trajeron el espía al general. Entonces, ¿qué prefieres: el pelotón o la gran puerta negra? El espía lo pensó por un buen rato. Finalmente escogió el pelotón. Minutos más tarde se oyeron los disparos confirmando la ejecución. El general se volteó hacia su asistente y dijo “Siempre prefieren lo conocido a lo desconocido. La gente teme lo que no sabe, aún así le damos una elección.”
”¿Qué hay detrás de la gran puerta negra?”, preguntó el asistente.
”¡La libertad!”, respondió el general. “Sólo he conocido unos cuantos con suficiente coraje para tomar esa puerta”.

La mejores oportunidades en tu vida están detrás de las puertas de lo desconocido. Para eso tienes que estar dispuesto a salir de tu zona de comodidad. Vivir en la zona de comodidad se caracteriza por hacer las mismas cosas, de la misma manera, con la misma gente, obtener los mismos resultados… y luego hacer la misma pregunta: ¿por qué? ¿Por qué pasa esto?

Tu zona de comodidad es, por definición, confortable. No hay sobresaltos. Es lo que conoces, es lo predecible y es lo que estás acostumbrado a hacer. El problema con acampar allí es que tu sueño, la razón por la cual fuiste creado, NO está allí.

¡Sólo cuando estés dispuesto a soltar tu comodidad y explorar territorio virgen podrás empezar a descubrir y llevar a cabo aquello para lo que fuiste creado!

¿Pero qué debo hacer para enfrentar el temor a lo desconocido; esa “gran puerta negra”? ¿Orar qué Dios ponga mi sueño dentro de mi zona de comodidad? ¡No! ¿Sabes cómo Dios responde a esa petición? Con un ¡No! rotundo. ¡Cada vez!

Entonces, ¿qué hago? Toma la mano de Dios y avanza a pesar del miedo. No esperes a que se te quite el temor, pues no se irá. Tienes que ir adelante aunque tengas temor, sabiendo que Dios te respalda. Él hace esta tremenda promesa a los que confían en él:

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” – Isaías 41:10

¿Qué nos espera en este nuevo año? No lo sé. Lo que sí sé es que Aquel que controla el futuro tiene algo bueno planeado para ti y para mí. Él dijo:

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” -Jeremías 29:11 (NVI)

Eso no significa que todo va ser un camino de rosas. Sin duda habrán momentos difíciles de incertidumbre en que no sabremos qué hacer. Pero de lo que sí podemos estar absolutamente seguros es que de la mano de Dios ¡podremos superar cada uno de ellos!

Con esa promesa acepto el desafío de enfrentar los retos del año nuevo con coraje y determinación. ¿Y tú?

¡Bendiciones!

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