¿Qué es “Coaching”?

20120623-081122-a.m. ¿Qué es "Coaching"?
¿Qué es Coaching?
Imagina una relación enteramente enfocada en ti…
Imagina a alguien que no sólo te oye sino que realmente te escucha…
¡Imagina una relación en tu vida con alguien que a veces está más comprometida con tu éxito que tú mismo!
¡Imagina a alguien que ve más allá de tu desempeño y percibe lo enorme de tu potencial!
Cuando pienso en todo esto y en especial la última frase sobre el potencial, siempre recuerdo la hermosa escena en las Sagradas Escrituras donde se narra como Simón Pedro conoció al Señor Jesús. Después de presenciar la pesca milagrosa, la reacción inmediata del rudo pescador fue postrarse de rodillas y clamar “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador… Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.” Lucas 5: 8,10.
Pedro sólo veía en sí mismo un pecador “bueno-para-nada”. Pero Jesús vio más allá de la condición al potencial.
El “coaching” es un proceso interactivo que busca elevar el desempeño de las personas liberando su potencial y llevando su rendimiento al máximo.
Es interactivo porque en lugar de una conversación de una sola vía, el Coach hábilmente motiva al participante a generar sus propias soluciones escuchándolo atentamente y haciéndole preguntas que invitan a la reflexión e introspección.

Lo que NO es coaching
Todos estamos familiarizados con la palabra “coach” o entrenador en el contexto deportivo. Desafortunadamente, esa asociación también conlleva algunos malos entendidos acerca de lo que es el concepto moderno de coaching. Es importante aclararlos, razón por la que usualmente tomo tiempo para lidiarlo durante la sesión inicial de coaching, a fin de deslindar expectativas.

Coaching no es instrucción ni enseñanza. A menudo se espera que el Coach instruya al participante indicándole lo que debe hacer. Si bien él pudiera tomar ese senda, el Coach sabio sabe que es mucho más efectivo permitir que participante descubra sus propias soluciones. Primero, por que es mucho más probable que les de seguimiento. Segundo, porque minimiza la dependencia en el Coach y le permite usar sus propios recursos en el futuro. Y tercero, porque desarrolla la confianza interna del participante.

Coaching no es mentoría. Un mentor guía a su aconsejado con a base a sus experiencias. Esto, por supuesto, tiene su lugar e importancia, pero tiene dos grandes desventajas: primero, presupone que la forma que el mentor hace las cosas es la mejor, y segundo, asume que simplemente porque algo funcionó para él, también debe funcionar para el participante. A menudo para ilustrar este punto, me quito mis anteojos y lo ofrezco a mi interlocutor diciendo: “Toma. Prueba esto, ¡Me han funcionado muy bien!” En el coaching la experiencia del Coach no es lo más relevante, sino el proceso del coaching en sí. De hecho, el buen Coach se abstiene de compartir sus experiencias salvo que el participante lo solicite.

El coaching no es consejería ni psicoterapia. Estas disciplinas se enfocan en el pasado para mejorar el presente. En cambio, el coaching se enfoca en el presente para mejorar el futuro. La consejería es reactiva mientras que el coaching es proactivo.

El Coach no es simplemente un buen amigo o un hombro sobre el cual llorar. La diferencia es que un buen amigo no siempre estará dispuesto a hacer las preguntas difíciles por temor a perjudicar la relación. El Coach no tiene esas limitaciones. Si bien un buen Coach puede y debe empatizar con los desafíos que enfrenta el participante, también tiene el coraje para confrontarlo y motivarlo a superarlos.

En resumen, la tarea del Coach no es transmitir conocimientos, experiencias ni resolver problemas. Consiste en servir de caja de resonancia, posibilitar e estimular el pensamiento creativo, ser un catalizador de la conciencia. En el coaching, el participante busca al Coach para que lo acompañe en ese proceso de cambio actuando como un espejo, pero no dándole respuestas sino permitiéndole que las busque por sí mismo.

“Desde que tengo un ‘coach’ mis objetivos personales los veo desde otra perspectiva, ahora son más claros, están más cerca y TODOS se pueden lograr.”

David Dimas
Estudiante
ULACIT

“¿Qué tienes en tu mano?”

En el proceso del coaching, el coach hace uso de las preguntas para llevar al participante a examinarse y darse cuenta de lo que “tiene en su mano”. Esta frase hace referencia a una pregunta que Dios le hizo a Moisés cuando lo llamó para ser el instrumento para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Cuando Moisés trató de excusarse, una de las interrogantes que el Señor le hizo fue: “¿Qué tienes en tu mano?”.

¡Ahora, es obvio que un Dios omnisciente no hace preguntas para obtener información! Él quería llevar a Moisés a darse cuenta de algo. Cuando Moisés respondió, “Una vara”, Dios le dijo que la echara en tierra. ¡Al hacerlo, instantáneamente la vara cobro vida convirtiéndose en una culebra! (Exodo 4:2-3). Luego le instruyó recogerla y se volvió vara otra vez.

De ahí en adelante, a esa vara se la llamaba la vara de Dios. Se usó para traer las plagas, para abrir el Mar Rojo, para traer agua de la roca, etc. ¿Qué quería Dios decirle a Moisés (y a nosotros)? Eso tenemos en nuestra mano, nuestras vidas, nuestros recursos, lo que somos, etc. y que parece ser una “simple vara”, en las manos de Dios puede cobrar vida y ser un poderoso instrumento si estamos dispuestos a soltarlo. ¿Qué podría hacer Dios contigo si pones tu vida en sus manos?

¿Qué puede hacer por ti un “Coach”?

¿Qué puede hacer por ti un “Coach”?

Permíteme mencionar sólo tres de las múltiples  ventajas de tener un “coach”:

Un buen coach te ayuda a crear conciencia de tu potencial.
En 1927 había un campo en el Oeste de Tejas que era usado como un rancho para criar ovejas. Su dueño, el Sr. Ira Yates no tenía suficiente dinero para pagar el capital ni los intereses de la hipoteca y estaba en peligro de perder el rancho y la propiedad.

Día tras día, al pastar las ovejas, se preguntaba como pagaría sus cuentas. Un día, unos representantes de una compañía petrolera llegaron al área y le dijeron que sospechaban que había petróleo en su terreno y le pidieron permiso para construir un pozo.

Encontraron una gigantesca reserva de petróleo a sólo 400 m de profundidad. ¡Produjo más de 80,000 barriles de petróleo al día! Otros pozos produjeron más del doble. ¡De hecho, ese campo, conocido como el campo Yates, tiene algunos que pozos que aún hoy -año 2012- todavía están activos y produciendo! El Sr. Yates era el dueño de todo, y sin embargo, ¡estaba viviendo en pobreza! ¿Por qué? Simplemente porque no sabía.

El proceso del coaching te puede ayudar  a descubrir tu potencial. A través de las preguntas exploratorias, el coach invita al participante a desafiar sus limitaciones y explorar territorio desconocido.

Un buen coach te puede ayuda a alcanzar tus metas.
El coaching te ayuda a saca la emoción de tus decisiones. Cuando tu estables una meta, lo haces con base a la razón y la lógica. Pero cuando cuando fallas en perseguirlos generalmente es debido a emoción. Digamos, por ejemplo, que te propusiste una meta bajar 20 lbs de peso por las razones correctas (mejorar la salud, apariencia, energía, etc).   Sin embargo, la mañana que te propusiste comenzar a hacer ejercicios, tu cuerpo protestó. “¡Qué pereza! Mejor comienzo mañana.” ¿Qué sucedió? ¡La emoción triunfó sobre la lógica! Invertir tiempo y dinero en un coach te ayuda a sacar la emoción de la ecuación. ¿Por qué? Porque ahora tienes mucho más invertido y no quieres perder esa inversión. Además, ¿qué le vas a decir a tu Coach?

Un buen coach te puede a ayudar a mejorar tu desempeño.
Tu coach cree en ti y continuamente te va a desafiar para cerrar esa brecha entre lo que eres y lo que pudieras ser.