¿POR QUÉ MANTENERTE SEXUALMENTE PURO?

¿Por qué quieres mantenerte sexualmente puro? La mayoría de los argumentos que oigo para disuadir a los jóvenes giran en torno a evitar las enfermedades y embarazos. Eso, por supuesto, es válido e importante, pero insuficiente. ¿Qué pasaría si alguien pudiera convencerte de que pudieras tener relaciones sexuales sin riesgo alguno de embarazo o enfermedad?

Durante la invasión a Panamá en diciembre de 1989, aparte de los miles de muertos, fui testigo una de las escenas más tristes de la historia de Panamá al presenciar como miles de panameños se entregaron al saqueo. Esto fue posible porque las funciones policiales cesaron cuando las fuerzas de defensa fueron desmantelados por las tropas norteamericanas invasoras. En consecuencia, personas que normalmente se calificarían a sí mismo de “honestas” ¡se entregaron de lleno al robo y al pillaje! ¿Por qué? Porque creían que podían delinquir y quedar impunes.
El punto es este: el pecado siempre tiene consecuencias pero el temor a consecuencias negativas no es razón suficiente para respaldar la decisión de mantener tu pureza sexual.
Por eso, permíteme sugerir por lo menos tres buenas razones por las cuales debes mantenerte sexualmente puro:
Hazlo por Dios. 

“18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

1Corintios 6:18-20

Corinto, la ciudad a la cual iba dirigida esta epístola, y la cultura romana del siglo I en general, estaba tan obsesionada por el sexo como la nuestra en el sigo XXI. El argumento que esgrime el apóstol Pablo a los Corintios es que cuando Cristo murió en la cruz compró no sólo nuestras almas, sino todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Entonces, ¿qué derecho tenemos de usar nuestros cuerpos de cualquier manera? ¡Al contrario, debemos usarlo de una manera que honra y glorifica a Dios!
Dios nos concede el privilegio de separar nuestras vidas y nuestros cuerpos para uso exclusivo de Él. Ése es el significado de la palabra santificación:

“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su [propio cuerpo] en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios… Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”

1Tes. 4:3-6

En mi próximo correo compartiré las otras dos razones.
El propósito de este libro es ayudarte a tomar y mantener esa decisión de ser diferente.
¡Bendiciones!

Este es un extracto de mi libro “Decisión No.2: ¿Qué haré con mi Sexualidad. Puede obtener más información sobre el mismo haciendo “clic” aquí.

Did you like this? Share it: