Author: Wesley Jones

¿En qué se parecen una langosta y un adolescente?

 ¡La respuesta te puede sorprender!

En seguida te daré la respuesta, pero primero permítame extenderte una invitación a nuestra próximo Convivio Juvenil virtual vía zoom el día Sábado, 25 de julio a las 7 pm donde tocaremos el tema: Descubriendo tu Identidad. Abajo te daré los detalles de cómo registrarte.

Volvamos a nuestra pregunta: ¿En qué se parecen una langosta y un joven? Respuesta: En que ambos atraviesan una etapa de puro terror.   

Permítame explicar:
Resulta que la langosta no tiene el esqueleto adentro como nosotros, sino afuera.  El vive dentro de un cascarón rígido, llamado exoesqueleto, que necesita para su protección.    Pero, como no es elástico, a medida que la langosta crece tiene que abandonarlo.  De otro modo, el viejo caparazón pronto se convertiría en su prisión y, finalmente, su ataúd!  La parte difícil para la langosta es el breve período entre el momento en que desecha del viejo caparazón y se forma uno nuevo.  Durante ese período, la langosta está completamente indefensa.    Las corrientes la transportan de un lado a otro, mientrasmiles de depredadores hambrientos asechan, listos para hacerla parte de su cadena alimenticia.   Para la langosta, ese periodo de transición es  una experiencia aterradora. 

De igual manera, en su camino de crecimiento de niño dependiente a adulto independiente, el joven tiene que atravesar un desafiante periodo llamado adolescencia.  En ese  tiempo se ve obligado a enfrentar uno de los principales retos de su desarrollo: lograr un sentido de identidad.   Es decir, responder a la pregunta: ¿quién soy yo? 

Una tarea formidable y aterradora

Aterradora porque mientras está descifrando lo que lo hace único, al mismo tiempo siente la enorme necesidad de encajar y sentirse aceptado.   En consecuencia, se vuelve un maestro en ocultar sus verdaderos sentimientos. Por fuera mostrará una fachada de verse bien y estar “cool”.  Pero debajo de la superficie está luchando con una bajísima autoestima, un dolor emocional inimaginable o sentimientos de estar estresado. 

Entiendo la presión que sientes cuando tratas de construir tu identidad prácticamente desde cero.  Cuando quieres agradar a tus padres sin ser como tus padres.  Cuando quieres agradar a tus amigos sin ser como tus amigos.  Cuando quieres ser tú.  Simplemente tú.  Nadie más.  Pero a la vez quieres encajar y que te acepten.   ¿Pero cómo?

Permítame extenderte una invitación al Convivio Juvenil Virtual vía zoom el día Sábado, 25 de julio a las 7 pm donde tocaremos el tema: Descubriendo tu Identidad. Puedes registrarte haciendo clic aquí.

Durante el  Convivio, voy compartir una verdad que ojalá hubiera conocido cuando tenía tu edad, pero que, aunque tarde, me ha ayudado a enfrentar el reto de descubrir quien soy.  Te invito a participar para que la conozcas. 

Aquí están los detalles para el Convivio Juvenil Virtual: 

Fecha: Sábado, 25 de Julio

Hora: 7:00 pm

Regístrate haciendo click aquí: Invitación a Convivio Juvenil

¡Te espero!
¡Bendiciones!
Wesley

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Quien soy en Cristo

¿Has hecho el maravilloso descubrimiento de basar tu identidad en lo que Dios ha dicho de ti? 

El Señor Jesús dijo:  

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Mateo 7:24-25

Cuando tomas la decisión de escoger a Cristo Jesús y su Palabra como la base de tu autoestima y valía descubrirás una identidad inamovible que no se desmorona con las dificultades de la vida. 

En la lista a continuación encontrarás solo alguna de las cosas (¡sí hay mucho más!) de lo que Dios dice en su Palabra que tienes o eres en Cristo.  Son tuyas.  Pero Dios las ha puesto a tu alcance, no en tu mano.  ¡Tienes que reclamarlas por fe!

En Cristo…PROMESA
Soy amadoJer. 31:3
Soy hijo de DiosJuan 1:12
Estoy bendecidoEfesios 1:3
Soy escogido de DiosEfesios 1:4
Soy santo y sin manchaEfesios 1:4
He sido adoptado en la familia de DiosEfesios 1:5
Soy aceptoEfesios 1:6
Estoy perdonadoEfesios 1:7
Tengo vida Efesios 2:5
Soy salvoEfesios 2:8-9
He sido creado con un propósitoEfesios 2:10
Tengo seguridad y acceso a DiosEfesios 3:12
Tengo la fuerza de CristoFilipenses 4:13
Tengo la mente de Cristo1Corintios 2:16
Soy templo del Espíritu Santo1Corintios 3:16
Soy propiedad de Dios1Corintios 6:19-20
Soy una nueva criatura2Corintios 5:17
Estoy reconciliado con Dios2Corintios 5:18
Soy un ministro de reconciliación2Corintios 5:18
Soy un embajador2Corintios 5:20
Estoy en paz con DiosRomanos 5:1
Estoy andando en vida nuevaRomanos 6:4
Estoy muerto al pecado, vivo para DiosRomanos 6:6
Soy coheredero con CristoRomanos 8:17
Soy capacitado por DiosHebreos 13:20-21
Tengo esperanza1Pedro 1:3-4
Soy guardado por el poder de Dios1Pedro 1:5
Soy real sacerdocio1Pedro 2:9
Soy parte del pueblo de Dios1Pedro 2:10
Soy participante de la naturaleza divina2Pedro 1:4
Soy un soldado 2Timoteo 2:3
Soy instrumento para honra, útil al Señor2Timoteo 2:21
Soy nacido de Dios y el enemigo no me toca1Juan 5:18
Soy más que vencedorRomanos 8:37
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El Poder de la Buena Música en la vida de un Joven

¡Pocas cosas son más importantes para un joven que la música!  Los efectos psicológicos de la música son poderosos y de gran alcance. Por eso es importante aprender a usarlo a tu favor.   

Permítanme compartir lo que he aprendido sobre los beneficios de la buena música.  

Y cuando el espíritu malo… venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él.  

1Samuel 16:23

Aquí vemos en la vida de David un poderoso ejemplo del poder de la buena música impactando la vida de los oyentes a tres niveles: físico, emocional y espiritual. 

La música es buena para tu salud física 

Aunque la música no es una panacea cura-lo-todo para todos, hay beneficios para la salud producidos por la música que han sido científicamente validados.  Por ejemplo, la música se ha usado para aliviar el dolor en los pacientes después de una operación.  También hay evidencias que sugieren que escuchar música puede mejorar la función del sistema inmunológico al disminuir las hormonas del estrés lo cual ayuda al cuerpo a recuperarse y resistir enfermedades.  La ciencia aun tiene mucha tela que cortar en este aspecto, pero hay muchos ejemplos documentados del efecto positivo de la buena música sobre la salud.  Presioné aquí para leer una dramática ilustración del poder sanador de la música. (Está en inglés, ¡perdón!)

La música es  buena para tu salud emocional 

 La musicoterapia es una intervención que a veces se utiliza para promover la salud emocional, ayudar a los pacientes a sobrellevar el estrés y aumentar el bienestar psicológico. La música puede relajar la mente, energizar el cuerpo e incluso ayudar a las personas a controlar mejor el dolor.   La música relajante disminuye la presión arterial, estabiliza el ritmo cardíaco y alivia el estrés y la ansiedad debido a que estimula las mismas áreas del cerebro que desencadenan el placer en otras actividades como el humor, la comida sabrosa, las drogas o el sexo.

La música es buena para tu salud espiritual 

La buena música es parte de quien soy cuando estoy lleno del Espíritu. “… Sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.  Ef.5:18-19.   De hecho, la alabanza es un arma poderosa en la batalla espiritual porque ayuda a mantener nuestro enfoque y confianza en Dios, que es nuestra fuente de fortaleza.  En 2 Cr. 20: 21-22, tenemos un dramático ejemplo de cómo la alabanza desató el poder de Dios a favor de su pueblo en medio de una batalla.  En Hechos 16:25 tenemos otro poderoso ejemplo, cuando en medio de circunstancias totalmente adversas, Pablo y Silas, cantan himnos a Dios!

La naturaleza de la musica

Pienso que la razón por la que la música tiene un efecto tan poderoso y abarcador es por su misma naturaleza.   Toda música tiene tres componentes:  ritmo, melodía  y armonía.   El ritmo apela al cuerpo    La armonía apela al intelecto y las emociones porque se requiere de alguien que sabe lo está haciendo para componer algo que suena bien.  La melodía apela al espíritu.  

Características de la “buena música”

Obviamente, todo lo bueno tiene su falsificación, y la buena música no es la excepción.  No voy a entrar a calificar qué géneros o tipos de música entran en la categoría de “buena música” porque iniciaría una discusión interminable, y porque mayormente es cuestión de gustos y preferencias.   Lo que sí puedo hacer es mostrar los principios que utilizo para escoger una música que es edificante y que eleva mi espíritu.    

Primero, la buena música no debe enfatizar el ritmo.  Como dijimos, la música apela al cuerpo.  Cuando mueves tu cuerpo ya sea para aplaudir, zapatear, o bailar, lo haces al son del ritmo.  El ritmo es a la música lo que el pulso, al cuerpo.  Si tú me vieras moverme sabrías que estoy vivo y que tengo pulso.  Pero si pudieras ver mis venas dilatar y contraer con cada latido de mi corazón, sabrías, sin lugar a dudas, que algo anda mal.  Así debe ser el ritmo: presente pero no destacado.

Segundo, la letra, si hay, debe ser edificante.  Mucha de la música moderna, glorifica al sexo, incita a la violencia y estimula explícitamente a cosas que simplemente no convienen.   Pero, por favor, no cometas el error de creer que simplemente porque una canción tiene letra basada en la Biblia, eso automáticamente la convierte en “música cristiana”.   No te equivoques: TODAS las partes, ritmo, armonía y melodía son parte del mensaje, no solo la letra.  De hecho, la música puede lograr su efecto ¡con o sin la lírica!   Si la letra, el ritmo, el estilo de la música se conforma a los “patrones de este mundo” (Rom. 12:1-2), no debe ser parte de tu arsenal.  

Uno de mis hábitos más poderosos ha sido crear lo que llamo mis “centros de reabastecimiento  emocional”.  Es donde recargo mis baterías emocionales y espirituales.  Uno de esos centros es -¡lo adivinaste!-la música.  Es un oasis al cual puedo recurrir, no solo en mi intimidad con Dios, sino cuando enfrento momentos difíciles.   Tengo, por así decirlo, una especie de himnario personal de música que me levanta e inspira: cantos de alabanza y victoria, vocal o instrumental,  que han significado mucho para mí a lo largo de los años.   La elección de la música es, por supuesto, muy personal, pero te doy mi recomendación: 

  • Escoge música que te haga cantar, no dormir (a menos que esa sea tu intensión).   
  • Selecciona los cantos que expresan adoración, devoción o victoria en Cristo.
  • Preferiblemente usa himnos cortos y fáciles de memorizar.
  • Tenlo a mano y fácilmente accesible, de modo que puedas encontrarlo rápidamente sin tanto esfuerzo.  Hoy día, con la tecnología al alcance de todos, esto bastante fácil de lograr si se requiere.  ¡Te aseguro que valdrá la pena!

En resumen, joven amigo, la música es un arma poderosa que debes emplear sabiamente  a tu favor, no es tu contra. 


Pregunta de discusión

¿Qué música vas a incluir en tu “Centro Reabastecimiento Emocional”?

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