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El 3 de diciembre de 1983 hicimos un compromiso de amarnos “¡hasta que la muerte nos separe!” 38 años después, 5 hijos, una nieta, libras más y cabellos menos, ¡aún estamos aquí!
Si alguien nos preguntara cuál es nuestro “secreto”, rápidamente le diríamos “EBENEZER”, que significa: ¡Hasta aquí nos ayudó Jehová! Si lo hemos logrado ha sido confiando en el respaldo de Dios un día a la vez. ¡Gracias, Señor!
¿Conoces la diferencia entre cambio y transición? ¿Sabes por qué es importante?
Esta pandemia nos ha forzado a todos a cambiar. Pero no todos han hecho la transición. Hay una diferencia. El uno es externo; el otro, interno. El cambio tiene que ver con las circunstancias. La transición con la persona.
El cambio es situacional: un nuevo jefe, una nueva relación, la pérdida de alguien o algo de gran valor . La transición es psicológico: es el proceso a través del cual las personas se adaptan a la nueva situación. A menos que se produzca la transición, el cambio no funcionará.
El Éxodo de Israel de Egipto es un claro ejemplo bíblico de lo que ocurre cuando un cambio no viene acompañado de una correspondiente transición.
Cuando Israel salió de Egipto lo hicieron con una espectacular demostración del poder de Dios a su favor: 10 plagas, el Mar Rojo dividido, Faraón y su ejército derrotado. Después de 400 años de esclavitud, ¡Israel, al fin, era libre! ¡Vaya, qué cambio!
Sin embargo, la inmensa mayoría del pueblo nunca hizo la transición. Cada vez que enfrentaban una dificultad, su mente corría de vuelta a Egipto. Por ejemplo:
Cuando hicieron el becerro de oro: “…Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto“. Éxodo 32:4
Cuando querían carne: “… Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto!” Num. 11:18
Cuando vieron los gigantes de Canaan: “¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto” . Num. 14:3-4
Cada murmuración era un recuerdo de lo que habían dejado atrás. En otras palabras, habían salido de Egipto, ¡pero Egipto no había salido de ellos!
Aunque Egipto era un infierno de esclavitud y opresión, era lo conocido. Nuestra tendencia es a aferrarnos a lo conocido –– por horrible que sea –– antes que enfrentar lo desconocido.
La consecuencia fue que nunca gozaron de la tierra prometida porque nunca fueron capaces de soltar la tierra de esclavitud.
La lección para nosotros es clara: Cada cambio representa una oportunidad. Pero sólo podremos aprovecharla si hacemos la correspondiente transición mental de soltar lo viejo para abrazar lo nuevo.
¿Qué cambios estás enfrentando ahora mismo? ¿Has hecho la transición?
¡Lo que usó es una poderosa arma que tú también puedes usar!
Si crees que David venció a David armado con una honda y una piedra estarías parcialmente en lo correcto. En esos días, la honda no era un juguete (como un biombo) sino un instrumento de guerra (véase, por ejemplo, Jueces 20:16). No nos equivoquemos, David no fue desarmado a enfrentar al peligroso gigante. Pero él no estaba confiando en su honda, ni su puntería, ni su coraje, sino en algo mucho más poderoso. Algo que tu también puedes usar para derrotar los gigantes en tu vida.
La clave está en lo que David dijo al responder a las amenazas y provocaciones de Goliat:
“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado”. 1 Samuel 17:45
El ama secreta de David era su confianza en el nombre de Jehová. En la Biblia un nombre es una declaración poderosa porque tienen que ver con identidad. Dios tiene muchos nombre en la Biblia y cada uno se relaciona con algo que Él quiere mostrarnos acerca de él mismo. En este caso, David usa el nombre Jehová-Shabaoth –Jehová de los ejércitos– porque estaba en una situación de guerra. Pero Dios tiene fluidez en su nombre. Por eso él dijo a Moisés: Diles: soy el que soy; puedo ser lo que la situación requiera.
¿Estás enfrentando un gigante de escasez? Dios dice: ¡Yo soy Jehová-Jireh, el Dios proveedor! Gen. 22:14.
¿Te sientes intimidado por el gigante de una terrible enfermedad? Dios te dice: ¡Yo soy Jehová-Rafa, tu Dios sanador! Éxodo 15:26.
¿Estas luchando con el gigante de la depresión? Dios dice: ¡Yo soy Jehová-Shalom, el Dios de paz! Juan 16:33.
¿Estás batallando por librarte del gigante de una poderosa adicción? Dios dice: ¡Yo soy El Shaddai, el Dios TODOPODEROSO! Gen.17:1.
¡No importa cuál sea el gigante que estés enfrentando en Dios podrás encontrar TODO lo que necesitas para “cortarle la cabeza”! ¡Aleluya!
¿Alguna vez has visto un video de la batalla entre David y Goliat? Puedes ver una aquí.
Pero más importante aún, puedes crear una para ti. Imagínate una película en la que ahora tú eres el protagonista. Viene la escena donde estás enfrentando al malvado enemigo opresor. Sí, ese gigante que en el pasado siempre te intimidaba y robaba la calma. Pero esta vez no, ya no le temes porque sabes que cuentas con el respaldo de un arma insuperable. Repite, una y otra vez, en cámara lenta, la épica escena donde confiadamente te acercas a tu temible adversario y le dices: “Yo vengo a ti en el nombre de Jehová ___________”. (Llena el espacio con el nombre de Dios apropiado para tu situación). Y entonces le das el golpe mortal y el temible gigante cae a tus pies herido de muerte. ¡Saborea el triunfo! ¿Cómo te sientes? ¿Qué emociones estás experimentando?”
¡No temas soñar en grande! La imaginación no tiene límites. “Para el que cree TODO es posible!”
En Juan 14:13-14, el Señor Jesús prometió:
“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.
¿Qué gigante estás enfrentando? ¡Ahora, en el nombre de Jesús, sal a cortarle la cabeza!
Sin duda tienes sueños, anhelos o problemas que resolver en los que necesitas que la mano de Dios se mueva a tu favor. Sin duda has orado y estás esperando que Dios intervenga para moverte en la dirección de la solución. Hay algo muy importante que debes entender: Dios no trabaja así.
Siempre que veas a Dios moverse de manera sobrenatural en la Biblia en la vida de alguien, notarás que Él no se movió hasta que esa persona se movió primero. Por ejemplo:
Dios ordenó a Moisés extender su vara antes de dividir el Mar Rojo (Éxodo 14:16-21).
Las aguas del Río Jordán se dividieron solo cuando los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto se mojaron (Josué 3:13-16).
David habló y luego avanzó corriendo hacia el encuentro con Goliat (1Samuel 17:45-48).
La viuda pidió prestadas todas las vasijas que pudo antes de ver a Dios milagrosamente llenarlos de aceite y así suplir para pagar una enorme deuda y cubrir sus necesidades de sustento diario para ella y sus dos hijos (2Reyes 4:1-7).
El rey Josafat y el pueblo de Judá ganaron una increíble batalla contra un enorme ejército invasor sin siquiera pelear, cuando salieron a la guerra entonando cantos de alabanza (2Crónicas 20:22).
Pedro tuvo que salir de la barca antes de poder caminar sobre el agua (Mateo 14:29).
Jesús ordenó que quitaran la piedra que estaba encima de la tumba de Lázaro (Juan 11:39-40).
Piense en este último caso: ¿Será que Dios, que tiene poder para resucitar muertos, necesita ayuda para mover una piedra? ¡Claro que no! El principio es este:
¡Dios se mueve cuando tú lo haces!
¿Por qué? ¡Porque Dios quiere que CAMINEMOS por fe, no que simplemente HABLEMOS por fe. La fe es lo que desata el poder de Dios, así como la incredulidad ata sus manos (Marcos 6:5-6).
¿Alguna vez te haz preguntado cómo funcionan esas puertas que se abren automáticamente? Hay un sensor de movimiento que se activa cuando te acercas. De igual manera, el poder de Dios se activa a nuestro favor cuando nos movemos en la dirección de la fe en lo que Él ha dicho.
¿Quieres ver el poder de Dios moverse a tu favor en tu caso? ¡Toma la iniciativa, usa lo que tienes y toma el primer paso en la dirección de la solución! Un proverbio africano dice:
Cuando ores, ¡mueve los pies!
Recuerda: no tienes que ver toda la escalera para dar el primer paso.
¿Qué paso puedes day hoy para mover tu pie en la dirección de la fe?
En nuestro escrito anterior, vimos que la razón por la cual muchas personas fracasan en sus resoluciones de Año Nuevo es porque cometen uno o más errores estratégicos a la hora de determinar la meta.
La otra razón por la que muchos fracasan en alcanzar sus metas es porque no tiene un proceso para darles seguimiento. Fijar metas y alcanzarlos son dos procesos muy distintos que requieren habilidades distintas. En el escrito anterior vimos el proceso de fijar metas. En éste queremos enfocarnos en cómo alcanzarlas.
Comenzamos con una meta clara. Si la meta ha podido pasar el filtro de Mi Lista de Verificación de Metas esto debe estar resuelto, y ya debes saber a dónde quieres llegar y para cuándo.
Lo siguiente en el proceso de alcanzar tus metas son las tres claves que tienes que tomar en cuenta: Mentalidad, Estrategia y Acción. He capturado esto en otra plantilla que puedes descargar gratis haciendo clic aquí.
CLAVE #1: MENTALIDAD
“Si pierdes la motivación para perseguir tus objetivos, ¡necesitas ampliar tu por qué!”. —Michael Hyatt
¿Por qué quiero lograr esta meta?
¿Cómo cambiará mi vida si logro esta meta? ¿Qué beneficios traerá a corto y largo plazo. ¿Qué pasa si no lo logro? ¿Cómo voy a celebrar cuando alcance la meta? Sin duda ya habrás pensado en esto cuando fijaste la meta. Aquí es donde lo vas a poner por escrito. Anota 3-5 razones claves y luego ordénalos por orden de prioridad. Créame, tener esta lista disponible y a la vista va a ser muy importante para mantenerte motivado y perseverando cuando vengan las dificultades.
¿Hay alguna duda limitante que necesito lidiar?
Las dudas limitantes son creencias que te dicen que sólo puedes hacer lo que tus circunstancias presentes permiten. Ejemplos típicos son: No sé si puedo porque…
… soy demasiado viejo/joven
… no tengo un diploma
… no tengo tiempo
… no tengo capital; “se necesita dinero para hacer dinero”.
… la economía no es buena; ¡la pandemia arruinó todo!
Lo primero es sacarlos a la luz. Muchas veces estas ideas están escondidas en lo más profundo de nuestro sub-consiente y nos controlan sin darnos cuenta. Sácalos a flote: ¿De dónde vino esa creencia?
Lo siguiente es cuestionarla. ¿Es válida? ¿Qué tal si esa creencia sólo está en tu cabeza? Nunca olvido una vez cuando iba a estacionar mi auto en lo que pensé que era un espacio reservado para el gerente porque estaba en la sombra y justo al lado de la entrada del local comercial. Además, había un guardia de seguridad parado justo al lado. Pero, como no vi un letrero que lo prohibiera, decidí tomarlo. ¡Nadie me dijo nada! Todo eran ideas mías. Ese fue el día que aprendí que el cielo no es el límite, ¡soy yo!
El tercer paso es reemplazarla con una afirmación positiva. El Señor Jesús enseñó que “el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar…” (Lucas 5:38). En otras palabras, no puedes esperar resultados nuevos con la misma manera de pensar. Déjeme darle un ejemplo personal:
Duda limitante: ¿Quién eres tú para escribir un libro que impacte la vida de otros para la eternidad?
Respuesta: “Soy un hijo de Dios con una perspectiva única y diferente en mis conocimientos, educación y experiencia y lo puedo comunicar de una manera que otros autores quizás no pueden.
CLAVE #2: ESTRATEGIA
La Visión responde a la pregunta: “¿A dónde vamos?” .
La Estrategia responde a la pregunta: “¿Cómo llegamos allá?”
Como ya te habrás dado cuenta, el simple hecho de haber generado una meta nueva para el Nuevo Año no garantiza resultados. Se require un nuevo estilo de vida. Los estilos de vida se basan en hábitos. Si tu estrategia ha de ser efectiva debe estar enfocada en los nuevos hábitos que vas a implementar que te lleven al logro de tu meta.
También es útil preguntarnos “¿Qué cosas pudieran descarrilar el proyecto?”, e incluir en la estrategia las medidas necesarias para mitigar o superarlos.
El primer paso es el más difícil
CLAVE #3: ACCIÓN
“Ningún plan vale el papel en el que está impreso si no te lleva a hacer algo”.
William Danforth
¿Cuál es el primer paso?
Tu mayor reto es romper la inercia del “status quo”. Toma ese primer paso en dirección a tu meta ¡ya! Probablemente tengas dudas y preguntas. ¡No importa! Arranca de todos modos. Comenzar crea el impulso que necesitas lo cual es mucho más importante que las respuestas que estás esperando. Muchas dudas se irán aclarando en el camino.
“La persona que no toma el primer paso, jamás tomará la segunda.” – Zig Ziglar.
En mi copia de la plantilla tengo esta nota para mí: Wes, esto es para ti: el perfeccionista. Recuerda: ¿el plan no tiene que ser perfecto desde el principio. ¡Lo importante es que te pongas en movimiento! ¡Siempre puedes mejorar en el camino! Recuerda la 1ra Ley de Newton: Un cuerpo en reposo permanecerá en reposo hasta que sea movido por una fuerza externa. En otras palabra: ¡si nada pasa, nada pasa!
Ahora, armado con tu plan de ataque, pon tu meta escrita en un lugar prominente donde lo puedas ver o repasar diariamente y ¡ve por ella!
Comenzamos el nuevo año y muchas personas tomaron decisiones importantes sobre cambios que quieren lograr. Sin duda, todas estas resoluciones son serias, pero la mayoría, desafortunadamente, no pasarán de ser buenas intenciones. ¿Alguna vez te has preguntado por qué los gimnasios están abarrotados en enero y prácticamente vacías para el día de San Valentín?
No me mal entienda, las resoluciones tienen su valor. De hecho, la decisión de cambiar es siempre el primer paso correcto en la senda del cambio. Pero algo anda mal cuando tantas personas con buenas intenciones se quedan a medio camino.
La razón por la cual muchas personas fracasan es porque cometen uno o más errores estratégicos a la hora de determinar la meta. Fijar metas y alcanzarlos son dos procesos muy distintos que requieren habilidades distintas. En este escrito vamos a referirnos específicamente al proceso de fijar metas. En el siguiente, veremos cómo alcanzarlas.
Una manera efectiva de fijar metas
Así como un filtro puede capturar elementos indeseables, una de las formas más efectivas de detectar y corregir metas que nacen defectuosas es pasarlas por un filtro. La lista de verificación a continuación es la que uso personalmente. Es un filtro que aplico a cada meta antes de adoptarla: Puede descargarla, gratis, aquí: MI LISTA DE VERIFICACIÓN DE METAS
¿Es ésta una meta SMART? (Específico, Medible, Accionable, Relevante, con Tiempo definido) Demasiadas veces una meta no se alcanza porque simplemente es demasiado vaga. Por ejemplo: Pobre: “Meta: Bajar de peso“. ¿Cómo sabrás cuando has alcanzado la meta? Mejor: “Mejorar mi salud y mi apariencia bajando 10 kg para Junio”.
¿Está enfocado en lo que quiero en vez de lo que no quiero? Una de las razones principales por las cuales muchos no cumplen sus resoluciones de Año Nuevo es porque intentan cambiar su comportamiento enfocándose en lo que no quieren en lugar de lo que quieren. Por ejemplo, en realidad nadie quiere perder peso. Lo que realmente desean es verse mejor, sentirse bien y mejorar su salud. Pareciera una sutileza, pero el cambio de enfoque, ¡hace una gran diferencia!
¿Es importante para mí? ¿Es algo que realmente quiero o me fue impuesto por otra persona?
¿Es desafiante? “¡Si tu sueños no te asustan es porque no son lo suficientemente grandes!” Los sueños pequeños no motivan ni nos hacen crecer.
¿Está fuera de mi zona de confort pero dentro de mi zona de mis fortalezas y habilidades? El crecimiento solo ocurre fuera de su zona de confort. El crecimiento, por definición, tiene que ver con algo que no puedes hacer… aún. Las personas que crecen prueban cosas que no son capaces de hacer y luego se estiran para poder lograr lo que están intentando. Al elevar la barra tienen que saltar más alto. Por otro lado, no se trata de simplemente hacer algo nuevo. Es la diferencia aptitud y excelencia. Podemos tener habilidad para hacer muchas cosas. Pero no necesariamente vamos a ser excelente en todas cosas para las cuales tenemos aptitudes. Nuestras metas deben estar en las áreas en que podemos estirarnos para alcanzar la excelencia.
¿Estoy comprometido a lograrlo o solo interesado? ¿Lo quiero lo suficiente como para actuar AHORA? Muchos proyectos se quedan a medio camino e incompletos por la falta de compromiso. Lo vimos como algo interesante o deseable pero sin un compromiso firme de perseverar y hacer los sacrificios necesarios para lograrlo.
¿Lograr esta meta me hará una mejor persona? “El propósito de una meta, no es lo que logras, sino en quién te conviertes, porque la vida no te da lo que quieres, te da quien eres”. Christian Simpson
¿Es esta meta digna de mí? ¿Vale la pena intercambiar una porción de mi vida por ella?
¿Basado en lo anterior y después de orar ¿puedo decir confiadamente que esto es lo que Dios quiere que haga?
Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino. Salmos 37:23.
Te invito a aplicar este filtro a tus Resoluciones de Año nuevo. ¿Qué correcciones necesitas hacer?